Por qué las empresas se pasan a las pantallas táctiles

Brid-Aine Parnell

03/08/2015

No hace mucho tiempo, un ordenador de sobremesa con pantalla táctil para trabajar no parecía ni plausible ni necesario, pero los ordenadores de sobremesa modernos están demostrando a las empresas que la pantalla táctil está lista para incorporarse a la oficina.

Steve Jobs dijo una vez que las pantallas táctiles no encajaban en los Mac de Apple porque serían “terribles ergonómicamente”.

“Las superficies táctiles no quieren ser verticales”, afirmó en un evento de prensa en 2010. “Quieren ser horizontales, y por eso existen los pad”.

Pero a pesar del pronóstico de Jobs, las pantallas táctiles se han abierto camino hacia los portátiles y los ordenadores de sobremesa gracias al impulso de Intel para que formen parte de los ultrabooks, además de la llegada de Windows 7 y Windows 8 de Microsoft.

Con un sistema operativo adaptado a la función táctil capaz de gestionar gestos complejos, otros fabricantes de software tienen la oportunidad de crear programas que aprovechen el potencial táctil tanto para usuarios domésticos como para empresas.

Puede que la idoneidad de las pantallas táctiles en el lugar de trabajo no sea muy evidente, pero tienen varias ventajas. Para los empleados más jóvenes de una empresa los sistemas táctiles resultan intuitivos y naturales, tanto que en algunas ocasiones acaban por tocar sus pantallas tradicionales sin querer.

El sistema táctil también es más eficiente para navegar. Tocar un icono lleva mucho menos tiempo que usar un ratón o un panel táctil para dirigir un puntero y hacer clic. Si tenemos en cuenta la cantidad de programas y ventanas diferentes que usan los trabajadores de todo tipo de sectores a diario, esa pequeña ganancia de efectividad podría elevarse rápidamente.

Pero estas son simplemente las ventajas generales. Si se observan algunos programas específicos es fácil observar la transformación que podría suponer el uso de pantallas táctiles en distintas industrias, especialmente en las que tienen que ver con el diseño. Tanto si está diseñando un puente como un edificio o un nuevo modelo de automóvil, poder manipular los diseños tocándolos o hacer zoom y mover modelos 3D con rapidez usando las manos podría revolucionar el proceso de diseño. Esta capacidad aún no es lo suficientemente precisa como para ajustarse a los estándares de CAD, pero solo la mera posibilidad de ver y compartir modelos 3D es un paso en la dirección correcta.

Este ejemplo demuestra que muchos programas de software podrían hacerse más visuales gracias a la manipulación táctil. Como por ejemplo, organizar y archivar documentos o imágenes moviéndolos por la pantalla. O navegar por mapas, diagramas y diagramas de flujo mediante el tacto. Todos estos ejemplos presentan de nuevas formas de trabajar posibles.

Mientras tanto, aunque las pantallas táctiles no puedan sustituir por completo al ratón y el teclado, son una valiosa incorporación a los puestos de trabajo modernos, especialmente cuando el coste y el tamaño de las máquinas empresariales que los acompañan, como el M93p de Lenovo, son opciones cada vez más atractivas para las empresas.

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