La Unión por la innovación: la aportación de Europa al arranque de la revolución tecnológica

El gasto en innovación de la Unión Europea se queda atrás con respecto a otras naciones desarrolladas. Como resultado, la eurozona ha dejado de ser un hervidero de inversión en I+D, colaboración o desarrollo de productos. El continente corre el riesgo de sufrir una importante “fuga de cerebros”: la nueva generación de pioneros europeos buscará países más avanzados en cuanto a tecnología, y que presten más atención a la innovación.

La Unión por la Innovación pertenece a una estrategia más amplia llamada Europa 2020.  Como parte de esta iniciativa, se ha propuesto a todas las naciones de la Unión Europea que aumenten su inversión en I+D y se ha establecido un objetivo de gasto del 3 % del PIB. Los datos económicos cuadran, pero para los países menos boyantes es objetivo al que aspirarmás que uno real.

La Unión por la innovación no es una promesa vacía, es un asunto muy serio al que se destinarán miles de millones de euros de inversión. Pero, ¿qué supone para las empresas?

Antes de profundizar en los detalles, hay que comprender cuál es el problema. Michael Jennings, portavoz de investigación e innovación de la Comisión Europea, explica lo siguiente: “La Unión Europea ha arrastrado un problema durante las últimas décadas. Contamos con grandes investigadores y científicos, pero no siempre logramos convertir sus ideas en nuevos productos y servicios”.

Muchos de los países de la UE son pioneros en innovación y están creando tecnología que afianza el auge tecnológico mundial actual. . Es un ejemplo de éxito, pero demasiado a menudo observamos cómo otros países adoptan innovaciones creadas en la UE.  En lugar de beneficiar a los países y las empresas que los promovieron, los productos se comercializan en otros lugares.

Jennings pone como ejemplo el MP3. Este formato de compresión de audio estándar de la industria fue desarrollado por científicos alemanes en la Universidad de Hannover, pero se comercializó en otro lugar. Es triste, pero existen muchos más casos.

Cuando se le pregunta cuál es el origen de los problemas habituales de la UE para comercializar la innovación, Jennings nombra una serie de causas: “Se trata en parte de un problema cultural, pero también de una cuestión de contar con el entorno adecuado”.

Analizar el problema

La UE puede ayudar de la siguiente forma: “La Unión por la innovación es, sobre todo, una iniciativa para mejorar ese entorno y facilitar la innovación”, explica Jennings.

Jennings ha resumido un reciente informe de la UE sobre la situación actual en tres objetivos clave:

  1. Consolidar la posición de la UE como potencia científica de primer orden.
  2. Revolucionar el modo en el que trabajan de forma conjunta los sectores público y privado, mediante asociaciones de innovación y colaboraciones público-privadas.
  3. Eliminar los embudos: crear un mercado interno de conocimientos, patentes, capital de riesgo y abastecimiento para la innovación, y establecer estándares para alentar un ágil lanzamiento de nuevas ideas en el mercado.

Oportunidad de negocio

La Unión por la innovación logrará el éxito si aborda estas tres áreas clave. Pero, ¿cómo será ese éxito desde el punto de vista de las empresas?

“Queremos que las empresas sean capaces de hacer lo que mejor saben hacer: innovar y competir”, prosigue Jennings. “También queremos que se involucren más en lo que estamos haciendo a nivel de la UE. En concreto, buscamos su participación en nuestro nuevo programa de investigación e innovación, Horizonte 2020.

“Horizonte 2020 se centra en la financiación de todo el ciclo de innovación, desde la investigación teórica básica  hasta las iniciativas próximas a los mercados. Queremos que las instituciones académicas, los institutos de investigación y las empresas (incluidas las PYMES) trabajen en conjunto sobre asuntos que beneficien a la sociedad y den origen a nuevas oportunidades de negocio”.

Dentro de la iniciativa Horizonte 2020, las empresas, tanto pequeñas como grandes, podrán solicitar subvenciones y financiación, y el sitio web les ofrecerá un buscador de oportunidades de negocio. El presupuesto es de unos 80.000 millones de euros durante los próximos siete años, lo cual demuestra que acompañan sus intenciones con hechos.

Alfabetización tecnológica

Cuando se le pregunta qué está haciendo la Unión por la Innovación por el sector de TIC en particular, Jennings lo tiene claro: “Hay una gran actividad relacionada con las TIC en la Comisión, guiada por el equipo de la agenda digital. Desde la iniciativa “Startup Europe”, hasta la recientemente anunciada asociación público-privada sobre big data, hay iniciativas para todo el mundo.”

Más que un plan uniforme y coherente para transformar la I+D , la Unión por la Innovación parece una oportunidad para que las empresas accedan a financiación para sus proyectos, a la vez que elimina algunas de las barreras legales y regulatorias que a. La clave está en simplificar la normativa de la UE.

En concreto, un sistema de patentes unificado para toda la EU ahorraría a las empresas el tiempo que emplean en proteger sus innovaciones más allá de las fronteras de su país. Y, lo que quizá es más importante para las empresas, se estima que reduciría los costes en un 80 %.

¿Una gran promesa?

Los responsables políticos tienden a hacer promesas muy audaces, pero la emoción que acompaña a una nueva política puede convertirse en vergüenza al cabo de pocos años. La lista es interminable.

Sin embargo, Jennings tiene esperanza en el futuro. “En 2020 esperamos haber alcanzado un sistema de investigación e innovación mejor articulado en Europa, que genere más conocimientos y los convierta en productos y servicios en la medida de lo posible. Lo cual sería muy positivo para el crecimiento y el empleo, pero también para la sociedad”, añade.

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