La sostenibilidad vende: aumente sus beneficios pasándose a lo verde

Antes, adoptar una imagen “verde” era arriesgado. Hoy en día, sin embargo, unas credenciales verdes genuinas puede contribuir a aumentar los beneficios y hay menos posibilidades de que los consumidores reaccionen negativamente. Demos un repaso a las empresas que han adoptado esta actitud.

Casi todo el mundo acepta que pasarse a lo ecológico no solo es sensato a nivel medioambiental, sino también a nivel empresarial. Por ejemplo, el gigante de la comida rápida McDonald’s, que está sustituyendo todo su alumbrado por dispositivos LED de bajo consumo, incluso en su emblemático restaurante de Ámsterdam, no solo ha reducido su gasto de combustibles fósiles, sino que cada restaurante ahorra en torno a un 70 % anual en costes de iluminación, un ahorro sustancial para la organización.

Sin embargo, uno de los problemas que afrontan muchas organizaciones es la publicidad que deben dar a mejoras medioambientales como estas. Se ha acusado a muchas empresas de practicar el “ecoblanqueado” de cara a los consumidores, una práctica que puede volverse en su contra, especialmente si acaba por provocar un escrutinio que destape prácticas poco ecológicas en otro ámbito de su actividad empresarial. Por ejemplo, cuando Starbucks inició una vistosa campaña para reducir el consumo energético mundial en un 25%, tenía los grifos abiertos de forma continua para lavar los utensilios, malgastando 23,5 millones de litros de agua al día. Y, como es natural, si existe una mínima sospecha de que una iniciativa verde tiene más que ver con el marketing que con el planeta, peor todavía para la empresa.

Por otro lado, en 2008, Max Burgers, la principal cadena de hamburgueserías de Suecia, decidió dejar de servir los menús infantiles en cajas en sus 75 restaurantes para reducir su producción de residuos. No solo hubo ausencia total de quejas, sino que las ventas se dispararon. La sostenibilidad impulsó las ventas.

Lo mejor es que es evidente que cada vez hay más empresas que se dan cuenta de esto. Según el estudio sobre el Estado de las Iniciativas Sostenibles de 2014 (SSI, por sus siglas en inglés), la “producción certificada”, que incluye el etiquetado de productos de cultivo biológico y de comercio justo, ha aumentado considerablemente, con un incremento del 41 % durante 2012. Para dar un ejemplo más concreto: el café de producción certificada supuso el 38 % de la producción mundial en 2012, comparado con el 9 % en 2008. También se ha producido un crecimiento significativo en la cuota de mercado de la producción sostenible de cacao y aceite de palma.

¿A qué espera? Ya no hay que avergonzarse de ser verde. Además de ser lo correcto, por supuesto, establecer unas credenciales fuertes como empresa genuinamente comprometida con el medio ambiente podría ser la mejor manera de avanzar, no solo para mejorar su reputación y aumentar el apego de su plantilla, sino para disparar las ventas.

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