10 formas de saber que te dedicas a la informática

Equipo de Think Progress

19/05/2015

Profesionales de la informática: nadie entiende a qué se dedican y no se presta atención cuando intentan explicárselo pero, aún así, espera que sean capaces de arreglar cualquier cosa, en cualquier lugar y en cualquier momento. Y gratis. Frustrado, poco valorado y a menudo aislado, sabes que trabajas en el mundo de la informática cuando…

1) La gente te cuenta sus problemas con el servicio de reparación en las fiestas

Ya sabes cómo se sienten los médicos de cabecera a los que las señoras les enseñan sus juanetes en Carrefour. La conversación ha pasado a ser sobre si eres capaz de reparar el smartphone de alguien que lo ha destrozado con un martillo y lo ha tirado a un lago.

2) Un amigo fontanero te pide que arregles su ordenador…

Pero no puedes contestar diciendo, “lo hago si tú me desatascas el inodoro”.

3) Tu primera respuesta ante cualquier problema es: “¿Ha probado a apagarlo y volver a encenderlo?”

Y la segunda: “¿Ha comprobado si está enchufado?”. Tras lo cual pasas una hora intentando explicar que es necesario un proveedor de Internet (ISP) y un módem para tener acceso a Internet, no importa lo que haya dicho el vendedor de PC World sobre que Internet viene “preinstalado”.

4) Te quedas levantado hasta las 4 de la mañana perfeccionando el código más magistralmente impecable que jamás haya existido en el universo

Pero el resto del mundo está durmiendo, así que el único que te verá alzar el puño para celebrar su precisión, gracia y elegancia es tu gato.

5) Dominas el código HTML pero escoger una camisa bonita no es lo tuyo

Pero no pasa nada, porque ThinkGeek tiene una sección de ropa y ya has escrito un programa para que te ayude a escoger entre la camiseta que pone “Cambie su contraseña” o la que dice “Pruebe en el otro agujero“.

6) Has escrito un algoritmo con un colega

Y este crea una estrategia infalible para ligar con cualquier mujer de tu empresa. Ahora solo queda averiguar cómo hacerse rico con él.

7) Le pones a tus hijos nombres como Ruby, Phyton y C++

Salvo si aún no tienes hijos, en cuyo caso acabas llamando a tu gato Linus Torvald Cat++.

8) Ninguno de tus amigos o familiares entiende a qué te dedicas

Lo describen como “trabajar con ordenadores”, aunque esa frase podría hablar de cualquiera desde Bill Gates al tipo de la tienda de reparación de PC del barrio.

9) Cuentas un chiste brillante sobre la ley de Moore

Por desgracia, todo el mundo piensa que te refieres a Roger o a Patrick.

10) Odias tres cosas en la vida:

Los errores sintácticos y los errores por un paso.

¿Tu vida es una mezcla de una historieta de Dilbert y XKCD? ¿Estás harto de pasar las reuniones familiares limpiando malware de un ordenador antediluviano? Desahógate y cuéntanoslo.

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