¿Pueden las grandes empresas aprender de las startups tecnológicas ágiles?

Brid-Aine Parnell

26/02/2016

Estas seis startups punteras europeas enseñan a las empresas tradicionales cómo aplicar la tecnología

Hay muchas ciudades europeas que se enorgullecen de ser el centro neurálgico de las nuevas startups tecnológicas y de los negocios revolucionarios, pero la verdad es que en la actualidad las startups de más éxito están repartidas por todo el continente. Aunque parezca que estas iniciativas pequeñas y ágiles estén destinadas a destruir las empresas con las que compiten, las firmas consolidadas tienen mucho que aprender de las recién llegadas. En este artículo seleccionamos a las seis mejores startups de Europa y contamos lo que pueden aprender los altos ejecutivos de su éxito.

YPlan

Existen múltiples listados de eventos en cada ciudad repartidos por internet, desde las agendas culturales de los periódicos hasta las carteleras locales. Lo que YPlan, con sede en Londres, hace de manera diferente es seleccionar, organizar y filtrar la información para sus usuarios. De momento está disponible en Londres, Nueva York y San Francisco. El objetivo de YPlan es facilitar el acceso de los usuarios a las entradas más en boga al incluir reseñas de personas reales que también deciden qué eventos encarnan más interés, desde los cinematográficos a los deportivos. Esta startup fue la empresa tecnológica británica que más rápido creció el año pasado según The Next Web y su última ronda de financiación en noviembre de 2014 supuso para la empresa unas ganancias de 24 millones de dólares (22 millones de euros).

YPlan es un ejemplo excelente del secreto del big data: el contexto. Aunque todas las empresas tienen acceso a montones de datos, si no se cuenta con un análisis inteligente, el resultado de echarles mano seguramente acabará por empantanar la situación en lugar de suponer ventajas. Sin embargo, el análisis de los datos teniendo en cuenta objetivos claros puede desembocar en un nuevo producto o servicio para sus clientes.

Transferwise

Los estonios Taavet Hinrikus y Kristo Käärmann se enfrentaron a un irritante problema al trabajar entre su país natal y el Reino Unido: la cantidad de dinero perdido en transferencias bancarias internacionales. Para solucionarlo dieron con un plan para cambiar euros y libras de forma privada entre ellos y así nació Transferwise. La empresa, con sede en el Reino Unido y clasificada en el octavo puesto de la lista Disruptor 50 2015 de CNBC el año pasado, tiene el respaldo financiero de la gran empresa de inversiones Andreessen Horowitz y obtuvo 58 millones de dólares (53,5 millones de euros) el año pasado.

Aunque muchas startups tecnológicas han bebido de la inspiración de desarrolladores y programadores de gran talento que descubren algo nuevo, muchas otras, como Transferwise, usan la tecnología para resolver problemas sencillos. Las empresas tradicionales tienen que tomar nota: la tecnología no solo sirve para encontrar nuevos sistemas como el big data o la nube, o desarrollar el software y hardware más novedosos, sino que también gira en torno a la aplicación de estas tecnologías para resolver viejos problemas.

Save.co

En la misma línea, la empresa Save.co, con sede en París, ha dejado huella al conectar a los usuarios con servicios locales de reparación de smartphones y tabletas. La empresa opera en la actualidad en Francia, Alemania y Reino Unido, y ha recaudado 15 millones de euros en financiación recientemente.

La empresa ha aprovechado uno de los pilares incondicionales de las startups: poner en contacto al público con los servicios locales. La tecnología, en esencia, gira en torno a la comunicación, y proporcionar un vínculo entre los usuarios y los servicios que necesitan ha resultado ser un éxito para muchos tipos diferentes de startups. Las empresas tradicionales pueden hacer lo mismo si mantienen una buena comunicación con sus clientes.

Delivery Hero

El sector de la alimentación ha dado buenas cosechas de startups, desde servicios de comida para llevar y a domicilio a suscripciones de compra de fruta fresca y vegetales. Delivery Hero nació en Berlín y hoy trabaja con más de 200 000 restaurantes en 34 países. En una ronda de financiación anterior a la OPI el año pasado se valoró la empresa en más de 3000 millones de dólares (2800 millones de euros). ¿Cómo ha alcanzado tan altas cotas? Al menos en parte, al recordar que, a pesar de que se trate de un mecanismo de startup racional y humilde, las viejas reglas de los negocios siguen vigentes.

Cuando Delivery Hero nació en 2011, sus fundadores tenían la intención de convertirla en una plataforma online internacional para pedir comida a domicilio. Con ese objetivo en mente, la empresa se ha expandido a nuevos países a través de la práctica inmemorial de comprar las empresas de la competencia. La empresa ha adquirido Lieferheld y pizza.de en Alemania y hungryhouse.co.uk en el Reino Unido, ha invertido en TastyKhana en la India y en PedidosYa en Sudamérica, y se ha hecho con el servicio surcoreano Baedaltong. En la actualidad es la mayor red para pedir comida a domicilio del mundo.

Drivy

Drivy es otra startup con sede en París que opera en Francia, Alemania y España y facilita el alquiler de vehículos entre particulares. Recientemente la empresa recaudó 8,6 millones de euros, tras obtener una cifra similar en 2014.

Como las anteriores, esta startup emplea la tecnología como herramienta de comunicación para permitir a sus clientes conectarse como quieron. Este uso de la base de clientes como colectividad ha sido la premisa de muchos negocios lucrativos y puede aplicarse también a las empresas ya existentes. Proporcionar a los clientes un foro en el que hablar sobre sus productos ayuda al marketing, a generar ideas, facilitar comentarios y críticas y reducir costes de asistencia.

Enovo

Algunos ejecutivos todavía creen que el Internet de las cosas es una moda pasajera, pero las startups ya están poniendo a los sensores conectados a la red a trabajar para ellos. La startup finlandesa Enovo optimiza la recogida de residuos en Finlandia, Reino Unido, Japón, Hong Kong y Alemania gracias a una ingeniosa aplicación de sensores en el interior de los contenedores. La empresa ha reunido recientemente 15,8 millones de dólares (14,6 millones de euros) de financiación por parte de un grupo en el que está incluido Foxconn.

Si hay un aspecto de los negocios para el que el IoT y el big data están hechos a medida, es la logística. Emplear la tecnología para saber exactamente cuáles son las existencias de ciertos elementos y dónde están es una medida de ahorro clave al alcance de cualquier empresa: se trate de contar productos en los almacenes, analizar los movimientos de los vehículos de reparto, mantener la disponibilidad de repuestos y hasta saber cuántos clips quedan en la oficina.

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