La evolución de los servidores y sus implicaciones para su negocio

Steve Evans

24/08/2015

Como tantos aspectos de la industria tecnológica, la evolución de los servidores ha sido veloz. Analizamos su historia, desde los albores hasta los avances más recientes.

Detenerse y pensar en serio en la velocidad con la que la industria tecnológica ha avanzado da bastante miedo. Los ordenadores han pasado de tener el tamaño de una habitación a caber en un bolsillo, los teléfonos móviles han pasado de hacer solamente llamadas telefónicas a poder gestionar la mayor parte de los aspectos de nuestra vida cotidiana.

Creamos datos más rápido que nunca: en 2020 habrá 50 000 millones de dispositivos conectados a internet, comparados con los cero que había hace solamente unas pocas décadas.

Los servidores, asimismo, han evolucionado a un ritmo impresionante. El primer servidor web se empezó a desarrollar en 1989, el mismo año en el que nacieron el actor de Harry Potter, Daniel Radcliffe, la cantante Taylor Swift y el golfista Rory Mcllroy. Su creador fue Tim Berners-Lee y estuvo alojado en un ordenador NeXT en el CERN, en Suiza. Hoy en día cualquiera puede convertir un portátil viejo en un servidor web con un poco de maña.

Por supuesto, no se puede hablar de la evolución de los servidores sin mencionar la virtualización. Su evolución, a partir de los primeros pasos, principalmente de IBM, se inició en los años sesenta del siglo pasado. Sin embargo, la introducción de aquella instalación particular con tecnología de servidor x86 fue lo que llevó la virtualización a las masas.

En la actualidad, más del 70% de la carga de trabajo de los servidores x86 está virtualizada, según Gartner, analistas del sector. El motivo de que la industria de los servidores evolucione hacia un futuro más virtualizado está claro. La virtualización de los servidores hace mucho más flexible y ágil a cualquier empresa: la capacidad de aumentar o reducir los recursos de los servidores en función de las necesidades crea un entorno mucho más eficiente. Como consecuencia, los fabricantes de hardware imponen menos restricciones y los centros de datos son más verdes y económicos.

Esto, sin embargo, no implica que todo el sector se vuelva virtual. En el cuarto trimestre de 2014, los envíos globales de servidores aumentaron en un 4,8% anual y los ingresos aumentaron en un 2,2% durante el mismo periodo, según las cifras de Gartner.

“Hay varios factores que facilitaron el robusto crecimiento del mercado de los servidores en 2014″, afirma Jeffrey Hewitt, vicepresidente de investigación de Gartner. “En el ámbito internacional, la instalación de centros de datos a hiperescala y las instalaciones de proveedores de servicios han impulsado el mercado de servidores basados en x86″.

A medida que ha aumentado el uso de los servidores virtualizados, se han incrementado también las necesidades de soporte asociadas. Una de ellas es el input/output (entrada/salida, I/O) del servidor, que básicamente es el modo en que el servidor se comunica con el mundo exterior. El I/O del servidor puede complicarse en el caso de de servidores virtuales, ya que los requisitos de ancho de banda, red y almacenamiento son mayores. La virtualización del I/O aumenta el ancho de banda disponible, que se puede asignar como y cuando se necesite, impidiendo que el I/O se convierta en un embudo que ralentice todo el sistema.

Como se ha mencionado anteriormente, en la actualidad se crean más datos que nunca. Todos esos datos deben almacenarse en alguna parte. Hay una fotografía muy famosa que documenta la más tierna infancia de la tecnología informática, en la que aparece un disco duro inmenso con solo 5 MB de capacidad en el momento de cargarlo en un avión con un toro montacargas.

En la actualidad los servidores pueden afrontar la inmensa demanda gracias ala evolución de la tecnología de almacenamiento. Además, estas unidades caben en espacios reducidos, sin poner en riesgo el rendimiento o la potencia. Todo esto ayuda a explicar el hecho de que el coste de almacenamiento por GB, que solía estar cerca del millón de dólares, sea hoy de 0,03 dólares por GB, una cantidad infinitamente más razonable.

Sin embargo, no es solo el tamaño y la potencia del servidor lo que ha evolucionado con los años. Los sistemas de refrigeración de los servidores, por ejemplo, también han tenido que evolucionar. Evidentemente, cuanta más potencia necesiten los servidores de un centro de datos, más refrigeración se necesitará para mantenerlos operativos.

En el pasado, estos sistemas dependían en gran medida de ventiladores que hacían circular el aire, pero no eran especialmente eficaces. Hoy, las técnicas de refrigeración de centros de datos han evolucionado para mantener la temperatura de los servidores con otros métodos: suelos elevados para aumentar el flujo de aire o refrigeración líquida y de aire fresco exterior, entre otros.

En la actualidad hay servidores de todas las formas y colores: servidores web, servidores de aplicaciones, servidores de correo electrónico, servidores de bases de datos, servidores de archivos, servidores de impresión y mucho mucho más. Se ha tratado de una progresión veloz desde el punto inicial, y será muy interesante ver adónde nos llevarán las próximas décadas.

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