“Hay tres cuestiones que preocupan a todos mis clientes”

Thorsten Stremlau

30/10/2015

Como principal arquitecto informático internacional, mi trabajo es teórico y práctico.

Por un lado soy futurólogo, ya que tengo que describir a los clientes de nuestra empresa el futuro de la informática y cómo cambiará su trabajo. Por otro lado, mi trabajo es muy práctico. Intento dar con el equipamiento, soluciones y procesos internos adecuados para ofrecer a nuestros socios los mejores resultados. Por ejemplo, me encargan que instale 200 000 máquinas en 160 países por todo el mundo, lo que supone un reto considerable. Anteriormente era director de asistencia técnica para Europa, Oriente Medio y África (EMEA), de modo que Lenovo me enviaba al extranjero si se producía algún problema que afectara a muchas máquinas.

Además de EMEA, me encargo de Asia-Pacífico, así que viajo bastante. Llevo haciendo este trabajo 14 años. Empecé la semana después de casarme. Quizás sea esa la razón por la que sigo casado.

En todos los lugares adonde voy los clientes quieren que les aconseje sobre tres asuntos concretos.

En primer lugar, sobre movilidad empresarial y la posibilidad de trabajar desde cualquier lugar, y sobre las herramientas necesarias para ello. Entre ellas se incluye BYOD (trabaja con tu propio dispositivo), aunque yo prefiero llamarlo “BYOX” (trabaja con tu propio todo), porque el principio se puede aplicar al software y las aplicaciones y no solo al dispositivo.

En segundo lugar, sobre BDI (Big Data Intelligence) y el problema de cómo transferir la capacidad de computación y sus costes asociados a la nube. Este punto también abarca el tema de cómo reducir los gastos en procesos informáticos.

Por último, pero no por ello menos importante, una de las preguntas más frecuentes que se me hacen es cómo integrar nuevas tecnologías como las tabletas y el internet de las cosas para aumentar la productividad de las empresas.

Estoy orgulloso de afirmar que Lenovo está encarando estas cuestiones de lleno. Para empezar, a los clientes corporativos no les gusta el BYOX. Tengo cientos de clientes en todo el mundo, pero todavía no he visto ningún modelo de negocio sólido a favor de esta práctica, ya que los costes de soporte son mucho mayores que el ahorro que supone.

¿Cuál es la actitud de Lenovo al respecto? Hace algún tiempo teníamos solamente tres tipos de portátiles en oferta para los usuarios finales: el T, el X y el W. Todos eran negros y tenían forma de caja. Hoy nuestra cartera cuenta con 30 tipos de máquinas diferentes. Entre ellas siempre hay alguna que se ajusta a cada usuario, desde el estudiante hasta el ejecutivo que busca un objeto con buen aspecto. Hemos introducido una gran variedad de productos a elegir, de modo que el usuario siempre consigue lo que quiere, y al mismo tiempo la empresa controla los costes y se asegura de poder dar soporte al dispositivo.

En relación con la reducción de costes, ofrecemos un taller en el que una persona del departamento de ventas interviene para optimizar el entorno de trabajo. Las necesidades de las empresas varían mucho de un país a otro. Los británicos y los nórdicos son muy innovadores y, dado el altísimo coste de contratación de personal y la fuerte presión fiscal, las empresas están dispuestas a invertir más en tecnología informática. Sin embargo, en Francia, Italia, España y los Países Bajos, el trabajo se ve aún muy definido por los procesos y las adquisiciones. Algunas empresas adjudican constantemente sus contratos a los más baratos, lo que implica que el encargado informático debe dar soporte a 30 o 40 equipos. Esto reprime mucho la capacidad creativa, ya que todo el dinero se invierte en soporte y no en innovación.

En lo que respecta a la integración de nuevas tecnologías, las empresas de Oriente Medio, África y Asia-Pacífico no se ven particularmente atraídas por el internet de las cosas, ya que el coste de contratación es increíblemente bajo: es más fácil contratar a cinco personas para realizar el trabajo de un equipo informático pequeño. Por el contrario, los países de Europa occidental y la antigua Federación Rusa invierten grandes cantidades en este ámbito, ya que es una manera de distinguir su marca.

Tuvimos un proyecto bastante grande con unos viñedos que necesitaban la cantidad de líquido que había en un barril de vino. Pudimos determinar al mililitro cuánto líquido había dentro, lo que les permitió comprobar la cantidad evaporada y el desarrollo correcto del proceso de fermentación.

Otro ejemplo es nuestro socio Vuzix, que fabrica gafas de realidad aumentada. Algunos de nuestros clientes las usan para automatizar sus procesos en los almacenes. Sin embargo, también tengo ciertos clientes del sector automovilístico que las usan para generar un manual de instrucciones en realidad aumentada que permite a los técnicos arreglar el motor al tiempo que ven una cantidad de datos que no podrían consultar de otro modo. Es un buen ejemplo de las múltiples maneras en que las nuevas tecnologías (y Lenovo) pueden beneficiar a nuestras empresas clientes.

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