Guía de cadenas de bloques para directores informáticos

Simon Bramble

09/11/2016

Se trata de una tecnología a modo de libro de contabilidad distribuido que está ganando terreno en un amplio abanico de sectores, aunque muchos responsables informáticos continúan valorando los mejores métodos para implantar las cadenas de bloques.

Es posible que la cadena de bloques se haya erigido como el mecanismo fundamental que rige las transacciones de la moneda digital bitcoin, pero muchas empresas la están probando en otros contextos. A continuación, te ofrecemos toda la información que necesitas para tomar una decisión fundada.

¿Qué es?

Las secuencias de una cadena de bloques permiten registrar transacciones digitales que pueden crearse y compartirse a través de una red distribuida. El motivo por el que se presenta como un modelo tan atractivo para muchas empresas se basa en el hecho de que los distintos participantes de la red pueden acceder a los bloques de datos del registro y modificarlos sin necesidad de solicitar ningún permiso (aunque muchas empresas están estudiando crear cadenas de bloques privadas basadas en permisos). Todo el proceso se encuentra cifrado por lo que cada participante puede manipular una cadena de bloques de forma segura.

Además, se garantiza la seguridad de las transacciones ya que cada porción de datos que se añade se guarda en la cadena de bloques. Tras efectuarse una nueva transacción, todos los nodos de la cadena de bloques se encargan de verificar su validez. Si se confirma que la transacción coincide con la información específica almacenada en el registro de la cadena de bloques, la nueva transacción recibirá el visto bueno y se convertirá en otro bloque de la cadena. A partir de entonces, se podrá usar para autorizar futuras transacciones.

De esta manera, toda la cadena de bloques sirve de herramienta de verificación y validación de las nuevas transacciones, en lugar de actuar como una base de datos única. En teoría, cuanto mayor sea el número de transacciones archivadas, más exhaustivas serán las comprobaciones.

¿Cuál es su origen?

En 2008, la persona o grupo de personas bajo el nombre de Satoshi Nakamoto (el inventor tras este pseudónimo sigue siendo un misterio a pesar de los continuos intentos de desvelar su verdadera identidad) publicó un artículo de investigación donde explicaba los fundamentos de la bitcoin y en el que describía un sistema que permitía que dos partes pudieran realizar transacciones entre sí sin la intervención de intermediarios, como por ejemplo, una entidad bancaria.

Dicho sistema se convertiría en lo que hoy en día conocemos como cadena de bloques. Mediante este método, la moneda física se sustituía por la bitcoin mediante una firma digital. Dicha firma actuaba como enlace de autorización entre los bloques de datos de la cadena. Y la seguridad no se veía comprometida gracias a procesos de verificación cada vez más complejos.

Aunque han surgido voces que han puesto en entredicho esta moneda por su popularidad entre quienes se mueven por la internet profunda, su propósito principal no ha pasado desapercibido en el sector tecnológico ni en el de los servicios financieros.

¿Cómo puede afectar a tu negocio?

Los procesos de las cadenas de bloques conllevan una serie de pros y contras. Por un lado, su arquitectura elimina la figura del intermediario. Actualmente, las operaciones financieras suelen hacerse efectivas en horas o días, ya que la cámara de compensación de pagos debe comprobar las transacciones, cotejándolas con su propio registro, y cobrar una parte del dinero de las operaciones.

Al conceder a cada banco participante de una cadena de bloques una copia de dicha registro central, la figura de la cámara de compensación de pagos desaparece y el proceso pasa de tardar horas a minutos.

Por otro lado, según palabras de David Furlonger, vicepresidente de la empresa de investigación Gartner: “Tal y como la conocemos actualmente, la cadena de bloques adolece de considerables limitaciones en términos de escalabilidad, gestión y flexibilidad”.

En muchos aspectos, la tecnología de cadena de bloques, en su fase temprana, se desmarca de la cultura bancaria. La capacidad computacional necesaria para autorizar operaciones importantes es compleja y muy costosa. Las transacciones son transparentes, pero cada participante permanece en el anonimato. Por ello, los directores informáticos deberían, por el momento, poner el foco en las pruebas de viabilidad y en soluciones de aplicación limitada.

Según las declaraciones a la cadena BBC de Simon Taylor, vicepresidente de investigación y desarrollo de cadenas de bloques en Barclays: “Esta tecnología se encuentra en una fase muy temprana de desarrollo, pero su potencial promete grandes avances“.

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