El dolor del cambio

El ritmo de la innovación tecnológica es asombroso. En los últimos 10 años hemos sido testigos de la emergencia de la navegación móvil, la creación de un nuevo sector de mercado en tablets con pantallas táctiles y el sobrecogedor crecimiento de la nube.

A pesar de que parece claro que es un error anunciar la muerte del portátil y el ordenador de sobremesa, el reciente cambio a la portabilidad y la accesibilidad ha sido impulsado parcialmente por la innovación tecnológica, pero en mayor medida por las exigencias de empresas, consumidores y la economía en general. 

 

Allá donde va la tecnología, le sigue el software. La naturaleza de las actualizaciones y de los cambios de sistema está cambiando. La necesidad reciente de migrar de Windows Server 2003 a 2012 es posiblemente el último de los grandes cambios de software a gran escala, ya que los proveedores, incluido Microsoft, avanzan hacia modelos iterativos de actualización. 

 

En este artículo analizamos algunas maneras de facilitar el cambio a la vez que se protege el negocio.

 

Sano y salvo

 

El big data conlleva una gran responsabilidad, y la seguridad de los datos es lo más importante a los ojos de los expertos internacionales en informática. El avance hacia la nube y el modelo, cada vez más popular, de “software como servicio”, es uno de los cambios más dolorosos que están intentando abordar los directores informáticos en la actualidad. ¿Cómo es posible proteger a su organización a la vez que adopta los cambios?

La verdad es que el eslabón más débil en términos de seguridad informática no es la tecnología, sino la gente que la utiliza”, afirma Adam Cosby, director ejecutivo de IAM Cloud.

 

“Con la nube y el auge de la movilidad y el BYOD, la gente puede llevar los datos de la empresa, o un punto de acceso a los datos de la empresa, en sus bolsillos y carteras, en todo momento. La educación es primordial”.

 

Es necesario que la plantilla comprenda y respete los controles. Pero el planteamiento no funcionará sin controles estrictos de gestión de la identidad, como aclara Cosby: “El segundo reto significativo es el de gestionar apropiadamente las identidades. La seguridad sin gestión de la identidad sería como poner un control de aduanas sin comprobar los pasaportes. No funcionaría”.

 

Crear un enfoque firme sobre la gestión de identidades es clave a la hora de proteger su organización. Para llegar ahí es esencial que seleccione los socios adecuados con los que trabajar.

 

El poder de las asociaciones 

 

El mundo informático ha experimentado una transición desde el modelo tradicional y basado en el producto a un modelo en el que la informática está cada vez más basada en los servicios. Esta transición, y la fortaleza del modelo de servicios, son los factores que pueden mejorar la capacidad de su organización de gestionar el cambio. 

 

“Cuando se paga por un servicio, es la responsabilidad del proveedor del servicio asegurarse de que ofrecen una formación adecuada, de que se está al día de los últimos cambios tecnológicos y de que se solucionen los problemas”. Prosigue Cosby.

 

“La principal lacra de la informática empresarial es dar con los proveedores de servicios adecuados. Los equipos informáticos tienen que dar con servicios de confianza, progresistas y centrados en el cliente, que se alineen con los objetivos de la empresa, que mantengan a los clientes al día de los desarrollos, las normas del sector y los retos y oportunidades futuras”.

 

Una cuestión de tiempo

 

En el pasado era todo tan fácil… Los principales cambios en los productos se anunciaban con años de antelación, lo que permitía a los equipos informáticos crear planes de despliegue.

 

Hoy en día, muchas empresas de software están cambiando el modelo tradicional de lanzamientos de producto a gran escala por un modelo de actualizaciones iterativas. Los usuarios y los administradores se ven beneficiados, ya que los parches se pueden aplicar rápidamente. El proveedor también puede publicar nuevos desarrollos al mercado de manera más veloz, refinando y mejorando el sistema en colaboración con sus clientes. 

 

En realidad, el modelo antiguo de lanzamiento de productos a gran escala ya no es viable. 

 

Microsoft ha reconocido esto públicamente, al declarar que Windows 10 será la última versión principal de Windows, y que en el futuro realizarán mejoras progresivas. Es la progresión natural de la empresa, cuya plataforma basada en la nube Office 365 ofrece todos los servicios tradicionales de Office.

 

Podría parecer inevitable que una mayor frecuencia de cambios suponga problemas más frecuentes para el equipo informático, pero Cosby tiene un punto de vista interesante sobre el particular: “Los proyectos principales ocasionales están siendo reemplazados por intervenciones más pequeñas y regulares. Dada la históricamente pésima tasa de éxito de los proyectos informáticos a gran escala, el mundo empresarial debería dar la bienvenida a este cambio”. 

 

Un enfoque inteligente

 

Las crecientes exigencias de los usuarios, y la flexibilidad y libertad que ofrece la nueva generación de dispositivos están poniendo más presión en los equipos informáticos interesados en mantener la seguridad sin obstaculizar la innovación. Por esto los equipos informáticos deben adoptar un enfoque más inteligente.

 

“No tiene por qué haber tensión entre la accesibilidad y la seguridad”, explica Cosby. “La clave es asegurarse de adoptar un punto de vista inteligente. Bloquear todas las aplicaciones del negocio con un esquema de seguridad capa sobre capa no hará más que frustrar a los empleados y reducir la productividad a cambio de una ganancia mínima”.

“Es muy importante asegurarse de que hay una correlación positiva entre la importancia, la sensibilidad y el valor de los datos, y los niveles de seguridad que se aplican. Esto podría variar de persona a persona. Puede que esté de acuerdo con una seguridad relativamente normal para los empleados más recientes, pero que quiera reforzar la seguridad para los correos electrónicos del director ejecutivo y su equipo”.

 

Crear la cultura del cambio

 

Puede que la tecnología sea fiable, pero la interfaz humana puede ser el punto en el que las cosas fracasan. La mejor manera de gestionar los cambios podría no ser la inversión en nuevas tecnologías o software, sino en la plantilla en sí.

 

La inversión en la formación para el personal es un método clave para ayudar a toda la organización a reconocer que el cambio es el estado natural de los departamentos informáticos.

 

Una cultura corporativa que dé apoyo y gratificación puede facilitar el aprendizaje y el crecimiento, reducir la fraudulencia y evitar el daño potencial a la política interna. En general, puede contribuir a crear una fuerza de trabajo más feliz, productiva y leal. Además, puede redundar en un retorno de la inversión muy importante.

 

La fortaleza en la planificación y la asociación pueden ayudarle a gestionar el proceso de cambio, y adoptar un modelo iterativo de cambios y desarrollo puede mantenerle protegido y seguro.

 

Siempre habrá riesgos y siempre habrá retos, pero el cambio no tiene por qué ser doloroso si uno está preparado.

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