Tecnología intuitiva: el futuro de la interacción hombre-máquina

Thorsten Stremlau

16/03/2016

¿Quiere saber cómo interactuaremos con nuestros PC en el futuro? Thorsten Stremlau, principal arquitecto informático global de Lenovo, afirma que será de una forma más receptiva que nunca.

La tecnología nos permite interactuar con nuestros ordenadores de muchas más maneras que en el pasado. Sin embargo, y como la historia se empeña en demostrarnos, solamente los métodos más intuitivos permanecerán.

En los últimos 30 años nos hemos quedado anclados en el teclado y el ratón. Las alternativas han durado poco. La interacción por voz surgió a finales de los 90. Yo mismo trabajé en el servicio de soporte técnico de IBM para ViaVoice, que permitía dar órdenes verbales al ordenador. Sin embargo, había problemas con el ruido de fondo y las tarjetas de sonido no funcionaban correctamente, así que la adopción de este método no se generalizó.

Más o menos por la misma época apareció la primera oleada de pantallas táctiles en los monitores CRT. La tecnología de aquella época era mucho más primitiva que la de hoy: no existía ninguna de las funciones de las pantallas táctiles de hoy en día, como la de pellizcar y hacer zoom o arrastrar para navegar. No era lo suficientemente innovadora y no captó la atención del público.
 
La herencia de Lenovo

Lenovo tiene una trayectoria impresionante en este ámbito. Todos nuestros portátiles cuentan con TrackPoint, ese botoncito rojo del tamaño de la goma de borrar de un lápiz situado en el teclado, entre las teclas G, H y B. Se utiliza para mover el cursor y es sensible a la presión, por lo que cuanto más firme se pulsa, más rápido se mueve.

IBM, cuya división de informática personal fue adquirida por Lenovo, introdujo el ThinkPad TransNote, uno de los primeros portátiles compatibles con una herramienta de tipo lápiz. Sin embargo, debido a la escasez de aplicaciones compatibles con los datos introducidos por el lápiz, no acabó de despegar. Pero fue todo un éxito entre la policía, porque resultaba muy práctico para poner multas.

Lenovo sigue a la cabeza en el campo de la introducción de datos por lápiz. Todos los dispositivos de nuestras gamas táctiles son compatibles con este modo de interacción y contamos con una impresionante tecnología llamada AnyPen, que permite escribir o dibujar en pantalla con casi cualquier objeto, ya sea una zanahoria, un destornillador o las mismas uñas. El lápiz era una manera primitiva de introducir datos en un dispositivo, pero ahora resulta esencial, especialmente en el caso de las tabletas. De ahí el inmenso crecimiento de las aplicaciones adaptadas para la entrada de datos con lápiz (Microsoft calcula que el número de dispositivos Windows con compatibilidad de entrada táctil y de lápiz ha crecido en un 50 % anual). Por eso seguimos invirtiendo en esta tecnología.

¿Más poderosa que la pluma?

Así y todo, el lápiz no es más que la punta del iceberg de los métodos de entrada. Con Siri, Google Now y Cortana, la entrada por voz es cada vez más viable, aunque solamente en el entorno personal.

El control por gestos es también cada vez más popular. Es como si lo que vimos en Minority Report se hiciera realidad: mediante cámaras 3D es posible desplazar un ratón y hacer clic derecho o izquierdo moviendo las manos frente a la pantalla. Sin embargo, este método no es tan intuitivo cuando se aplica a un PC : supone más esfuerzo que utilizar un teclado, por ejemplo. Aun así está ganando terreno en ámbitos como el de las pantallas de los supermercados y otros tipos de señalización digital.

En algunos casos no es necesario utilizar las manos en absoluto. Lenovo está colaborando con la empresa Sueca Tobii en un proyecto que realiza un seguimiento del movimiento del ojo y utiliza esa información para mover el cursor. Stephen Hawking utiliza un sistema denominado ACAT, que significa Set de Herramientas de Asistencia Conscientes del Contexto (Assistive Context Aware Toolkit) y le permite introducir texto utilizando nada más que los ojos. Es más o menos el doble de rápido que escribir en un teléfono. Y esto no solo ayuda a las personas con discapacidades, sino a todo aquel cuyo trabajo exige el uso de las manos, ya que les permite utilizar el PC al mismo tiempo. También puede emplearse en entornos de realidad virtual y aumentada, ya que permite a los usuarios escribir texto con solo mirar un menú en sus gafas inteligentes.

Si miramos hacia el futuro, veremos el control por medio de la mente. Una empresa llamada Emotiv ha desarrollado un casco que permite mover el cursor y hacer clic solamente con pensarlo, aunque exige muchísima concentración. Esta tecnología aún está dando sus primeros pasos: los sensores son muy caros y hay que embadurnarse el pelo con solución salina antes de ponerse el casco, lo cual no es demasiado agradable. No obstante, en el futuro podría utilizarse para controlar luces o incluso para dirigir coches.

Los PC pueden incluso interpretar el estado de ánimo del usuario. La empresa Sight Corp es capaz de realizar un seguimiento de las emociones del público con tabletas colocadas delante de cada persona. Estas transmiten los datos al orador, que proporcionan información en directo acerca del grado de satisfacción del público. Puede incluso organizar los resultados por sexo, por lo que es posible comprobar si se llega más al público masculino o femenino. Aunque a veces quizá sea mejor no saberlo…

La clave es la intuición

El éxito potencial de cualquier método de interacción se reduce a un único factor: ¿Es lo suficientemente intuitivo? El tacto y la vista se perciben como métodos naturales, porque son la forma en que interactuamos con el mundo. El pensamiento es algo más abstracto, por lo que resulta mucho más complejo de calibrar.

La interacción hombre-máquina está cada vez más avanzada, lo que no significa necesariamente que sea cada vez más intuitiva. En los próximos años aparecerá un puñado de nuevas formas de interactuar con los PC. Aunque no deberíamos despedirnos aún de los teclados.

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