La impresión 3D llega a su mayoría de edad

Brid-Aine Parnell

27/04/2017

Una de las tecnologías más publicitadas de los últimos tiempos se populariza por fin, impulsada por precios bajos, nuevos materiales y una aceptación cada vez mayor por parte de los fabricantes.

Como ha ocurrido con muchas de esas tecnologías que dan mucho de que hablar, la impresión 3D ha tardado en madurar, pero los expertos afirman que ya ha llegado su momento, impulsada por el enorme crecimiento de la industria de la fabricación.

Según IDC, el gasto mundial en impresoras de escritorio e industriales alcanzó casi 11 000 millones de dólares en 2015, y se prevé que esta cifra se duplicará hasta 27 000 millones de dólares– en 2019.

Este aumento se debe principalmente a dos causas: impresoras 3D cada vez más baratas y prácticas, y el crecimiento de la fabricación aditiva como método estándar de producción.

Tendencias en las fábricas

Un estudio de PwC elaborado en 2014 concluyó que el 66,7 por ciento de los encuestados estaban experimentando con la impresión 3D, pero solo una cuarta parte planeaba adoptarla en el futuro. Por otra parte, cuando PwC publicó su informe de seguimiento en 2016, quedó claro que un alto porcentaje (51 por ciento) de empresas estaban utilizando la impresión 3D para hacer prototipos y fabricar sus productos finales.

«Sencillamente, la impresión 3D se está haciendo cada vez más popular a medida que vemos que esta tecnología pasa de “avanzada” a “convencional”», indica el informe.

A mayor adopción, precios más baratos

Buenas noticias para negocios con márgenes más estrechos: cuantas más empresas adopten la impresión 3D, más bajo será el precio de las impresoras. Cada vez más firmas se pasarán a la fabricación aditiva, especialmente a medida que las impresoras 3D sean capaces de utilizar materiales más variados para la producción en capas, como metal, cerámica y grafeno.

La fabricación aditiva es la revolución que la industria de la impresión estaba esperando. En lugar de fábricas que requieren grandes inversiones y una amplia reserva de pedidos para ser rentables, la fabricación aditiva se adapta al mundo de la producción personalizable e inmediata que desean los clientes y del que las empresas pueden sacar provecho.

Economía eficiente

Ahora, las empresas emergentes pequeñas pueden vender nuevos productos sin tener que montar una fábrica o crear una línea de artículos que a continuación se guardan en un almacén. En su lugar, pueden emitir pedidos al sector cada vez más amplio de fábricas de manufactura aditiva hecha a medida, las cuales solo necesitan el diseño para producir los artículos solicitados.

Esta fabricación eficaz y económica también funciona para las grandes empresas, permitiéndoles reducir los gastos de almacenamiento y acabar con los problemas de exceso de existencias. No es extraño que las empresas de todos los tamaños estén acogiendo la impresión 3D, ahora y de cara al futuro.

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