Smartphones: la llamada del cambio

Gareth Kershaw

03/12/2018

Soplan vientos de cambio para los smartphones. Reconocimiento facial, tecnologías de realidad aumentada, carga sin cargador… Un nuevo mundo de movilidad, agilidad y funcionalidad se atisba en el horizonte de 2019 y más allá. ¡Y menudo horizonte! Gareth Kershaw nos resume las novedades sobre los teléfonos más finos y avanzados que hayan existido jamás.

Cuando se trata de cambiar de móvil, ningún momento es bueno, y muchos se preguntan si realmente vale la pena.

 

Está claro que, con cada año que pasa, los móviles son algo más finos, más rápidos, más fluidos, más sofisticados y, de una manera u otra, mejores. Pero básicamente siguen siendo iguales, ¿no? La misma interfaz básica. Las mismas aplicaciones. Los mismos botones. La misma tendencia molesta a empeñarse en morir cuando más los necesitamos. Se diría que, en realidad, tampoco han cambiado tanto en los últimos doce años más o menos.

Pero lo cierto es que sí han cambiado mucho. Y a tenor de los cinco puntos clave que se debatieron en el 2018 Mobile World Congress de Barcelona, pronto sufrirán una transformación aún más radical.

  1. Veo, veo…

Hay quienes se quejan de lo mucho que cuesta distinguir un móvil de otro en estos tiempos. Pero parece que dentro de poco serán los smartphones los que nos distingan a nosotros. Gracias a la evolución de las técnicas de reconocimiento facial, los fabricantes están cada vez más cerca de ofrecer una seguridad perfecta sin necesidad de usar códigos PIN.

Los primeros intentos fueron algo decepcionantes. De hecho, se podía engañar a muchos de estos dispositivos con una foto del rostro del usuario. Sin embargo, ahora no solo se analizan los rasgos, sino los contornos faciales y craneales de cada persona e incluso su tono de voz, sus movimientos y sus patrones de escritura.

 

 

  1. Mucho más que realidad

¿Y si pudieras probarte una falda sin tener que hacerlo de verdad? ¿O que pudieras ver cómo queda en tu salón ese sillón que tanto te gusta?

Esto es lo que promete la realidad aumentada (RA), que amenaza con llegar al gran público. Varios fabricantes ya han lanzado kits de herramientas de desarrollo de RA para crear aplicaciones que permitan al usuario superponer objetos digitales a la imagen de la cámara y manipularlos a su gusto.

También se están desarrollando proyectores digitales y pantallas holográficas. Todavía pasará algún tiempo hasta que estas tecnologías evolucionen lo suficiente —o sean lo bastante baratas– para llegar al mercado de masas, pero cuando lo hagan, la repercusión podría ser enorme.

 

 

  1. Compañeros de fatigas flexibles

¿Pantallas que se reparan por sí solas? ¿Móviles que se doblan para llevar en el bolsillo? ¿De verdad es posible?

Sí, claro.

En realidad, yo mismo vi por primera vez una pantalla totalmente plegable hace más de diez años, aunque en un contexto militar muy específico y a un precio prohibitivo. Aunque la tecnología lleva años dando que hablar, según Fortune 2019 podría ser el año en el que por fin veamos salir a la calle un smartphone flexible.

Huelga decir que podría ser toda una revolución.

 

 

  1. ¿Sin ningún coste?

También se habló mucho de la duración de la batería, que tan frustrante resulta para los usuarios de smartphones. Hasta ahora, la mejora de las baterías siempre había quedado anulada por la aparición de procesadores más grandes, más gruesos y de mayor consumo.

En la actualidad, los proveedores están probando distintas tecnologías —energía solar, nanobaterías, celdas de hidrógeno e incluso energía cinética— que posibiliten la recarga sobre la marcha y sin cargador.

Al parecer, las baterías del futuro se cargarán más rápido y, probablemente, de forma inalámbrica, así que no habrá puertos de carga. Esto ya está ocurriendo en algunos ámbitos e irá progresivamente a más. A medida que las empresas empiecen a tener puntos de carga adecuados, los consumidores se habituarán cada vez más a esta tendencia.

 

 

  1. ¿Prácticamente toda la pantalla?

Las pantallas han ido agrandándose con el paso de los años, pero parece que los smartphones del mañana irán aún más lejos. De hecho, es probable que prácticamente sean solo pantalla y tendrán funciones de visualización delante, detrás y en los laterales. No tendrán botones. O, si los tienen, al menos no serán físicos.

Gracias a esto, las interfaces de los usuarios también serán más sencillas e incorporarán asistentes virtuales inteligentes e intuitivos basados en la inteligencia artificial. Ya en la actualidad, estos van cobrando protagonismo y desempeñan un papel cada vez más importante en áreas como la navegación y la personalización.

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