Seis maneras de capacitar a los trabajadores remotos

Gina Jones

10/10/2017

Olvida lo que crees que sabes sobre la gestión de trabajadores remotos. Las últimas investigaciones sugieren que, en lugar de tenerlos bien sujetos con una correa, los empleados que teletrabajan rinden mejor si se les permite autogestionarse.

La captación del mejor talento es un reto para la mayoría de organizaciones y aunque un salario competitivo puede atraerlos a tu puerta, retener a los mejores trabajadores requiere tener muy claro cuáles son las condiciones laborales más eficaces.

Según una encuesta reciente de Powwownow parece ser que las empresas que ofrecen la opción de trabajar de manera remota y flexible son las que se llevan lo mejor del personal. Al elegir un nuevo puesto de trabajo, el 70% de los trabajadores afirman que el teletrabajo es uno de los factores que los hacen más atractivos. De hecho, el 40% prefiere la flexibilidad laboral a un aumento de sueldo, lo que sugiere que la prioridad para muchos trabajadores es la calidad de su experiencia en el trabajo, por encima del salario.

A medida que avanza la tecnología, cada vez más empresas están aprovechando las herramientas disponibles para captar talento en todo el mundo y permitir el trabajo a distancia. En una encuesta reciente a líderes empresariales durante el Global Leadership Summit de Londres, el 34% afirmó que más de la mitad de las plantillas a tiempo completo de sus empresas trabajará a distancia de aquí a 2020. Además, el 25% declaró que más de tres cuartas partes trabajarán en un entorno diferente a la oficina tradicional.

Parece ser que la oficina del futuro podría ser nuestra propia casa, o el sitio que nos parezca. Siendo así, ¿cómo podemos mantener nuestra organización a la vanguardia de esta tendencia, facilitando a los empleados la capacidad de trabajar de forma remota sin que se resienta la productividad?

1. Comunicación en tiempo real

A la hora de administrar con éxito un equipo remoto la comunicación es esencial. No hay nada que haga a los teletrabajadores sentirse más ajenos a la organización que la sensación de estarse perdiendo comunicaciones importantes. Por ello es conveniente asegurarse de que tienen los medios necesarios para mantenerse en contacto con sus compañeros en tiempo real, estén donde estén.

Plataformas como Skype, Slack, Trello y Google for Work les permitirán tener acceso instantáneo a cualquier novedad y compartir información fácilmente con sus compañeros. Merece la pena dedicar tiempo a estudiar qué funciones necesita cada uno y a procurar que todos reciban la formación pertinente. Lee nuestro artículo sobre tecnología para trabajadores remotos.

2. Ser un «directivo helicóptero» no es recomendable

Cuando los empleados teletrabajan es más difícil supervisar su rendimiento, pero esto no quiere decir que los directivos deban ser más estrictos en su control. Dentro de un estudio de investigación sobre los efectos del teletrabajo, el autor Nick van der Meulen ha descubierto que, aunque el enfoque tradicional sea supervisar a los empleados con más atención, esto puede tener un efecto adverso.

«La falta de supervisión directa no suele ser problema», afirma van der Meulen. «La mayoría de teletrabajadores no son vagos por naturaleza. Estos estudios sugieren que el carácter del teletrabajo no afecta negativamente a su rendimiento laboral, sino que lo mejora. De hecho, los intentos de supervisar con demasiado celo pueden ser contraproducentes: nuestro estudio revela que la mayoría de las ventajas que aporta el teletrabajo en cuanto al rendimiento tienen más que ver con la autonomía que con estar fuera de la oficina. Si perjudicamos esa autonomía, perdemos las ventajas del teletrabajo».

3. Participación, participación y participación

La participación de los empleados es un término que se lee muy a menudo en la actualidad, pero en ningún ámbito cobra tanta importancia como en el de la gestión de trabajadores remotos. Si no se los ve a diario, no es fácil dar con la forma de hacerles sentir que son miembros valiosos del equipo y que  su trabajo se valora. Requiere una inversión continua por parte de la organización, a todos los niveles.

Tomarse el tiempo para reunirse con ellos cara a cara siempre que sea posible y contar con un canal de comunicación informal en el que se pueda hablar fuera del trabajo contribuye a que sientan más involucrados.

4. Controlar el estado de ánimo

Cuando los empleados trabajan de forma remota es difícil  supervisar su estado de ánimo, ya que los sentimientos que no se expresan fácilmente por correo electrónico o Skype. Una forma de asegurarse de que los empleados sigan sintiéndose implicados es utilizar una herramienta de valoración de su estado de humor, como Culture Amp, TINYpulse u Officevibe, con los que podrás analizar su nivel de compromiso online o con una aplicación móvil.

Si los empleados te informan de su estado de ánimo periódicamente estarás preparado para lo que pueda ocurrir y reiterar a los trabajadores que su bienestar es importante para la organización.

5. Es mejor un asesor que un director

Los teletrabajadores responden de manera diferente a los directivos que los que trabajan en la oficina. De hecho, según el estudio de Powwownow, el 56% de los empleados afirman que los directivos deben adaptar sus competencias para gestionar una plantilla a distancia. Los directivos han de concebir su relación con los trabajadores como una labor de apoyo en lugar de una relación jerárquica.

«La clave es darse cuenta de que los empleados remotos no necesitan que los agobien, sino más bien que los orienten», sentencia van der Meulen. «Por ejemplo, los directivos pueden facilitar a los empleados información adicional sobre su labor o sobre los resultados de su trabajo. Por tanto, un enfoque eficaz consiste en centrarse en los resultados a largo plazo de los teletrabajadores y confiar en su capacidad de autosupervisión y del apoyo mutuo para que su rendimiento en proyectos conjuntos esté dentro de los objetivos. Del mismo modo, si los directivos pueden ofrecer más transparencia sobre el rendimiento de los distintos miembros del grupo, los empleados podrán valorar mejor los resultados de su propio trabajo».

6. Crear de una cultura laboral común

Del mismo modo que tú esperas que los trabajadores de tu oficina se impliquen con los valores de la empresa y con tu forma de hacer negocios, es importante que los teletrabajadores sientan esa sensación de comunidad y representen tus ideas. Mantenerlos informados de la situación de la empresa, nuevos proyectos (aunque no vayan a trabajar en ellos directamente) y novedades en la organización es esencial si quieres que se sientan parte de la empresa. Siempre que sea posible, reunir a los teletrabajadores con el resto del equipo en persona es una forma excelente de fomentar las relaciones y de integrarlos en una cultura laboral común.

Por último, es importante recordar que, si el teletrabajo es una práctica nueva y desconocida en tu organización, puede que necesites un periodo de asimilación, especialmente para que se adapten los que tienen a gente a su cargo. Del mismo modo que esperarías que el teletrabajador conociese exhaustivamente su especialidad, la persona que los dirige ha de comprender a fondo los distintos requisitos de su puesto.

¿Quieres empezar? Aquí tienes nuestra Guía tecnológica: consejos para trabajar a distancia (y con eficacia).

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