Los mejores consejos para las pymes que desean unirse a la revolución de la nube

Brid-Aine Parnell

21/04/2017

Las ventajas de la nube para las empresas se hacen cada vez más evidentes, pero ¿por dónde deben empezar las pymes cuando se plantean dar el salto?

La posibilidad de acceder a recursos empresariales de primera calidad —tanto si se trata de software como servicio (SaaS) como de simple capacidad de almacenamiento flexible de datos— a un precio inferior al de las soluciones internas ha permitido sobrevivir a las empresas emergentes y crecer a las pymes.

La encuesta 2017 State of the Cloud (“Estado de la nube en 2017”, la mayor encuesta sobre el uso de infraestructuras de nube centrada en sus compradores y usuarios) preguntó a 1002 profesionales de IT sobre la adopción de la infraestructura y las tecnologías en la nube. Uno de los hallazgos principales fue que las empresas ahora ejecutan el 79 % de su carga de trabajo en la nube; el 41 % de ellas en la nube pública y el 38 % en la privada. Por lo que respecta a las pymes en concreto, las cifras muestran que el 83 % de sus cargas de trabajo se ejecutan en la nube; el 50 % de ellas en la pública y el 33 %, en la privada.

 Por otra parte, a pesar del entusiasmo por la nube, muchas pymes siguen sin estar seguras de qué  trasladar a la nube, por no hablar de qué modelo de computación en la nube adoptar.

Comenzar poco a poco

Pasarse a la nube no implica descartar todos los servidores y aplicaciones internos. Puede ser un proceso de transición escalonada de las funciones informáticas, o el traslado de dichas funciones una por una, manteniendo algunas en las instalaciones de la empresa. El correo electrónico, los servicios de mensajería instantánea, el uso compartido de archivos y los servicios de reuniones en línea son las aplicaciones obvias para empezar.

La ejecución de servicios de correo electrónico y mensajería instantánea, por ejemplo, puede suponer un engorro administrativo para las pymes. Si algo va mal, toda la empresa puede verse afectada. Con el correo electrónico en la nube, esta carga administrativa pasa al proveedor y las empresas pueden asegurarse de conseguir acuerdos de nivel de servicio que las proteja de caídas del sistema.

Empezar por lo nuevo

A la hora de iniciar el paso a la nube, es preferible considerar los nuevos proyectos y necesidades, en lugar de las aplicaciones y servidores existentes. Cuando surge una nueva necesidad informática, las pymes deben solicitar presupuestos a un proveedor de servicios en la nube. Si alguno dispone de un producto que funcione tan bien o mejor que lo que la empresa puede permitirse comprando un paquete, debe considerarse muy en serio.

Si existen dudas, dejarlo como está

Existe una reticencia generalizada en lo que respecta a compartir determinados tipos de datos con los proveedores de servicios en la nube. Las pymes no solo deben sopesar la seguridad de sus datos, sino también la gobernanza y el cumplimiento normativo al respecto. Es necesario indagar las reglas y normativas específicas relativas a la protección de datos del país para poder empezar a entender cómo se gestionan determinados conjuntos de datos.

De todos modos, las empresas pequeñas pueden mitigar en parte la carga de datos si usan la nube como copia de seguridad. Resulta más económico para la empresa y reduce la carga de trabajo de los trabajadores informáticos.

No se trata de externalizar las aplicaciones sino de adoptarlas

Pasarse a la nube no implica hacer recortes en el departamento informático interno. De hecho, puede permitir a las pymes utilizar aplicaciones que serían prohibitivas en términos económicos si hubiera que comprarlas. La mayor parte del software que precisa una pequeña empresa —planificación de recursos de la empresa, gestión de las relaciones con los clientes, gestión de los recursos humanos e inteligencia empresarial— está disponible mediante empresas en la nube. Así, la empresa de alojamiento suele ser el fabricante de la aplicación, lo que brinda a la pyme la mejor aplicación a un coste mucho más bajo y el equipo de soporte más competente.

Cultiva tu nube

La nube brinda a las pymes y empresas emergentes la posibilidad de competir con las grandes corporaciones. Hace tiempo, con independencia de lo magníficos que fueran sus productos o lo ingenioso que fuera el plan empresarial, una pequeña empresa no tenía forma de competir contra los recursos de las grandes compañías. Los jugadores de primer nivel tenían dinero, personal y recursos para crecer a una velocidad que estaba a años luz de las capacidades de una pyme. La nube lo ha cambiado todo.

Las pymes ya no necesitan realizar grandes inversiones en tecnología de hardware ni software, ciberseguridad y espacio en servidores antes de iniciar siquiera su actividad empresarial. Pueden externalizar estas tareas y concentrarse en dar solidez a la empresa como mejor lo saben hacer.

Lo mismo puede decirse de crecer o expandirse a otros sectores o regiones. Antes, una empresa debía invertir una cantidad determinada para que se la tomase en serio al entrar en un nuevo sector o región; de hecho, arriesgaban su propio éxito. En la nube, pueden expandirse rápidamente y, algo fundamental, dar un paso atrás si el momento no es el adecuado.

Al igual que cualquier decisión empresarial, la adopción de la nube no debe hacerse a la ligera; todas las incursiones en la nube deben contar con un razonamiento empresarial sólido que las respalde. A pesar de ello, quienes no se plantean la nube en absoluto se arriesgan a quedarse atrás.

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