La nueva misión de la computación en la nube: salvar vidas

Lawrence Jones

09/03/2017

Mientras afronta lo que puede ser la crisis más grave de su historia, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) está adoptando, cada vez en mayor medida, nuevas tecnologías como la nube con el propósito de ahorrar capital al tiempo que salva vidas.

El Servicio Nacional de Salud británico atiende a más de un millón de pacientes cada 36 horas y su previsión de gastos netos supera 142 000 millones de euros para el año fiscal 2016-17. Para dar respuesta a la creciente demanda, el departamento de operaciones de IT de la organización se ha visto obligado a adaptarse a la situación y ha adoptado un enfoque que prioriza el modelo digital. Antes de 2020, se podrán compartir los historiales clínicos de todos los pacientes y se podrá acceder a ellos por Internet; pero esto es solo el comienzo.

“Estamos ante una oportunidad sin igual de cambiar la forma de trabajar del NHS y la atención que reciben los pacientes”, afirma Paul Hennin, director sénior de la región de EMEA de Netskope. “Los centros podrán beneficiarse de las funcionalidades de la nube para ofrecer más herramientas al personal clínico y aumentar su productividad”.

Las ventajas pueden ser infinitas: La prestación de servicios será más rápida y eficaz, a un coste menor”, añade Hennin. Además, al integrar la nube, el NHS podrá hacer más con menos recursos.

Estructura flexible

La imagen pública de los proyectos de IT del NHS todavía no se ha recuperado de los fallos, por todos conocidos y muy caros, del sistema de historiales clínicos de pacientes, que costó a los contribuyentes más de 11 000 millones de euros.

No obstante, no es justo centrarse en este ejemplo. De puertas afuera, el NHS se percibe como una entidad única. En realidad, está formado por cientos de organizaciones que manejan distintas regiones o funciones dentro del área de la salud, así como organizaciones de apoyo profesional.

Aunque la estructura descentralizada del NHS dificulta la implantación de proyectos informáticos de arriba abajo, por otra parte crea un entorno de pruebas perfecto para la implementación de sistemas ágiles y receptivos que pueden mejorar directamente los servicios a los pacientes. Por ejemplo, la organización comarcal Bolton NHS Foundation Trust creó un sistema de sobremesa virtual seguro y de fácil acceso para los facultativos de 30 localidades de la zona.

El sistema instalado en colaboración con el proveedor de servicios de IT Citrix, incorpora un procedimiento sencillo de autenticación que facilita el acceso. Gracias a la identificación por radiofrecuencia (RFID), los sistemas de sobremesa se desbloquean mediante una tarjeta de identificación.

Esta transformación se llevó a cabo al mismo tiempo que la actualización de la anticuada flota de sistemas de sobremesa, con el fin de lograr un objetivo: un sistema uniforme. Con el nuevo sistema los profesionales sanitarios tienen acceso a todos los datos e información que necesitan, lo que agiliza la toma de decisiones y reduce los trámites burocráticos.

Enfoque estratégico

En 2015, la división escocesa del NHS (NHS Scotland) diseñó un programa sobre el uso de la computación en la nube para transformar los servicios del sector público. Por su parte, la división de Inglaterra (NHS England) todavía no ha elaborado sus planes de actuación, lo que no ha desalentado a organizaciones como Informatics Merseyside a la hora de unir fuerzas con la empresa de IT SCC con el fin de crear lo que denominan la “primera nube de atención sanitaria del Reino Unido”.

Sin duda, la tecnología tiene la capacidad de transformar del sistema sanitario. Dentro de este enfoque, un equipo de expertos de los sectores público y privado está analizando sistemáticamente la prestación de servicios y ayudando a las organizaciones que engloban el NHS a desarrollar un sistema en la nube que resuelva con creces sus complejos y acuciantes problemas de seguridad.

Mientras las organizaciones del NHS empiezan a integrar los servicios en la nube, también está aumentando el nivel de aceptación de las alianzas con sociedades comerciales, que hasta ahora se han visto con malos ojos en el NHS.

El NHS sabe muy bien que necesita asociarse con organizaciones externas que le ayuden a impulsar su transformación. Además, los nuevos sistemas de abastecimiento como el Crown Commercial Service facilitan mucho las cosas al eliminar la burocracia.

Preocupación por la seguridad

En 2015, la agencia británica de protección de datos, la Information Commissioner’s Office (ICO), recibió autorización para auditar las organizaciones del NHS, competencia que antes estaba reservada a los ministerios. Esto pone de manifiesto la preocupación cada vez mayor acerca de la capacidad de las organizaciones del NHS de proteger sus datos en la era moderna. A principios de este año, el Barts Health Trust, la organización del NHS más grande de Inglaterra, fue víctima de un ataque informático; y no será la última.

En septiembre de 2016, el proveedor de sistemas en la nube Netskope publicó los resultados de una serie de solicitudes de información, apelando a la ley de libertad de información, acerca del uso de aplicaciones en la nube en los centros hospitalarios. Los datos obtenidos no fueron muy alentadores. Algunas organizaciones del NHS eran totalmente incapaces de afrontar las complejidades y los riesgos de implementar y gestionar sistemas informáticos en la nube.

Así pues, ¿cuál es la solución? “La nube está ya tan consolidada y sus ventajas han obtenido un reconocimiento tan generalizado que no se puede volver la vista atrás”, afirma Hennin.

Aunque el NHS se ha comprometido a usar solo documentación electrónica de aquí a 2020, las trabas normativas y la burocracia son obstáculos importantes que frenan el desarrollo de una solución a nivel nacional. En cualquier caso, hay expertos como Hennin que creen que esto no es práctico, sino que son las organizaciones del NHS las que tienen que trazar su propio camino.

“Los centros del NHS deben dotar a sus empleados de herramientas que les permitan acceder a servicios en la nube seguros y controlar su utilización”, concluye Hennin. Así, se crearía una situación en la que “la productividad no se vería entorpecida y los empleados no tendrían que usar servicios que entrañan más riesgos a espaldas de los departamentos de IT”.

TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR...

La oficina de cara a 2020

Todo lo que necesitan saber las organizaciones del siglo XXI.