¿Es la computación en la nube híbrida la elección adecuada para su empresa?

Phil Muncaster

07/06/2017

Todos los analistas la alaban. Gracias a los niveles de elasticidad que puede ofrecer, la computación en la nube híbrida busca ser una elección cada vez más popular, sea cual sea el modelo de negocio.

Si trabaja en el sector informático en la actualidad, es imposible librarse de la computación en la nube híbrida. Los analistas del mercado se pelean por mostrar su entusiasmo por su auge inexorable. La empresa de investigación MarketsandMarkets ha calculado que el sector tendrá un valor de 91,74 billones de dólares en 2021.

Por tanto, ¿en qué consiste el tema? ¿Y es algo de lo que podría aprovecharse su empresa?

Como sugiere el nombre, la computación en la nube híbrida supone una mezcla de despliegues públicos y privados, con cierto número de recursos gestionados internamente y otros por parte de un proveedor externo. Esto permite que las empresas mejoren la seguridad y el cumplimiento normativo, por una parte, y que ahorren en costes y mejoren la flexibilidad, por otra.

Estos son algunos de los beneficios que ya experimentan algunas empresas de Europa:

Mejora en las capacidades de la red: Conecte las sedes al proveedor externo, con lo que retirará la presión de su propia red y mejorará la latencia.

Solidez: El uso de varios proveedores de la nube mejorará los esfuerzos de recuperación ante desastres.

Seguridad: Los datos más comprometidos pueden mantenerse dentro de la empresa, en la nube privada, para cumplir con la normativa de seguridad.

Rebosar la nube: Cuando la empresa necesita repentinamente más capacidad de potencia informática puede aprovecharse de los servicios elásticos de la nube pública. Esto puede ser un salvavidas para procesos de desarrollo o prueba, en los que la carga de trabajo es muy elástica. También es funcional en picos de trabajo previstos, como lanzamientos de producto o vacaciones. Se trata de maximizar los recursos de la manera más rentable y escalable.

Beneficios en términos de costes: La idea es que se usen los recursos informáticos de manera más eficiente, y cambiar de un modelo capex (gastos de capital) a uno opex (gastos operativos). El elemento de la nube pública permite también una gran amplitud de elección de proveedores en función de la competitividad de sus precios.

Integración del hardware: La parte privada de la nube de la configuración híbrida se integra mejor con elementos de hardware in situ como impresoras o máquinas de fax, que aún se utilizan con frecuencia en muchas organizaciones.

Así que, ¿cómo saber si el modelo híbrido es el adecuado para usted? Bueno, para empezar necesita una configuración privada en la nube. Este es un requisito básico. Otras cuestiones que se deben tener en cuenta es si el centro de datos actual se acerca a su capacidad plena; si sus necesidades de potencial informático son especialmente elásticas, y si los sistemas heredados implican que las aplicaciones clave no pueden migrar a la nube pública.

Si la respuesta a alguna de estas cuestiones o a todas ellas es afirmativa, podría ser el momento de pensar en una configuración híbrida para la nube.

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