El Internet de las cosas: la mejor estrategia

Equipo de Think Progress

04/07/2017

A lo largo de 2017 se usarán más de 8 mil millones de dispositivos conectados en todo el mundo. Esta cifra supera la tasa del 31% de 2016 y está previsto que rompa la barrera de los 20.000 millones de aquí a 2020. Quizá usted ya tenga un plan respecto al Internet de las cosas en su empresa, pero a la velocidad que está creciendo, es posible que su estrategia se haya quedado obsoleta.

Los resultados de un estudio realizado por Gartner han demostrado que el Internet de las cosas representa una gran oportunidad para las empresas de todos los tamaños, lo que refleja la opinión del sector de la tecnología. La incorporación de sensores, soluciones basadas en la nube, sistemas de procesamiento, análisis del big data y aprendizaje automático al ámbito empresarial podría generar un gasto de hasta 2 billones de dólares (1,7 billones de euros) solo este año.

¿Cómo podría aprovechar esto su negocio? Antes de involucrar a los desarrolladores, invertir en nuevos sistemas de hardware y aplicaciones o de  plantearse posibles soluciones, lo primero que hay que hacer es familiarizarse con los retos a los que se enfrenta su equipo informático.

El proceso de diseño de una estrategia fiable orientada al Internet de las cosas se puede dividir en tres fases: establecer prioridades y articular opciones; identificar las necesidades del negocio; y diseñar una hoja de ruta.

1. Articular las partes de su estrategia

Si tenemos en cuenta los costes que generará el Internet de las cosas a las empresas (por ejemplo, solo en 2017 se prevé un gasto de 964.000 millones de dólares, o 864.000 millones de euros en hardware), el objetivo prioritario consiste en definir bien sus opciones. Como primer requisito indispensable, es necesario estudiar a fondo el sector al que pertenece, es decir, descubrir los puntos fuertes y débiles de su empresa y analizar los de la competencia. Y lo que es más importante, debe conocer a sus clientes. ¿Cuáles son sus demandas más acuciantes? ¿Qué expectativas tienen en estos momentos? ¿Cómo se pueden mejorar las relaciones de la empresa con sus clientes y dónde están los datos que lo confirman?

El siguiente paso tiene que ver con la cadena de valor y el análisis del volumen de beneficios del sector. Estos aspectos deben enfocarse de la forma más amplia posible. No se centre únicamente en su modelo actual de negocio. Muchas empresas lanzan al mercado sus ofertas de productos en diferentes etapas de la cadena de valor con fines especulativos y con el único propósito de evaluar las nuevas oportunidades que puedan surgir.

Por último, es primordial poner el foco en los integrantes más importantes de todo el proceso: los clientes. La realización de estudios y sondeos exhaustivos es clave para entender los puntos críticos y las carencias de los productos destinados tanto a los clientes actuales como a los potenciales. No dude en hacer frente a las áreas más complejas. A este respecto, es recomendable diseñar un gráfico detallado de la trayectoria del cliente desde el inicio (es decir, antes de que el cliente entre en contacto con la empresa) para obtener los mejores resultados. Los datos de los clientes que pagan por sus productos son la principal fuente de información útil a la hora de articular una estrategia.

2. Identificar las necesidades de su empresa

¿Cuáles son los requisitos técnicos que necesita cumplir para llevar a cabo su estrategia? ¿Qué casos o demandas de los usuarios cree que son los más relevantes? ¿A cuánto ascienden los costes operativos del proyecto?

Estas son algunas de las cuestiones de mayor importancia que deberá formularse antes de desarrollar su modelo estratégico. Además, hay que tener en cuenta la recopilación y la medición de los datos, así como los entornos operativos y de rendimiento.

3. Diseño de la hoja de ruta

Este aspecto tiene que ver más con la comunicación de su estrategia para que adquiera relevancia, que con formalizarla. Cuando se hayan resuelto todas las cuestiones pendientes y se hayan encajado todas las piezas, será necesario informar a los demás cuál será la ruta hasta la implementación.

Es recomendable redactar una nota de prensa hipotética en la que resuma su hoja de ruta en forma de noticia breve. También es útil apuntar respuestas a las preguntas potenciales y elaborar un manual del usuario donde se presente la hoja de ruta a las personas que se beneficiarán de ella.

¿Y después? La seguridad. En este enlace le facilitamos una serie de recomendaciones al respecto.

En la planificación de su estrategia recuerde que no está creando la fórmula del éxito, sino puliendo una herramienta que le será de mucha utilidad. De todas formas, si tenemos en cuenta los aspectos aplicables a todas las áreas de su negocio, sus clientes siempre saldrán ganando.

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