Cómo mejorar la productividad de una empresa con la informática en la nube

Phil Muncaster

29/06/2017

En un mundo en el que el cliente siempre tiene la razón y la transformación digital está a la orden del día, cualquier mejora en la productividad y la eficacia puede ser vital para una organización. La informática en la nube se ha convertido en uno de los métodos clave para lograrlo, al tiempo que permite a las empresas europeas agilizar los procesos e incrementar la producción de sus plantillas de manera rentable.

Según la encuesta 2017 State of the Cloud Survey de RightScale, el 79 % de empresas ejecutan cargas de trabajo en la nube, porcentaje que aumenta hasta el 83 % en el caso de las pymes. De hecho, las pymes obtienen más ventajas que las grandes empresas, ya que la nube iguala el terreno de juego al permitir que las empresas más pequeñas saquen partido de un software y unos servicios que no podrían permitirse en local.

La Comisión Europea considera que la informática en la nube “es una de las tecnologías de estrategia digital más importantes a la hora de incrementar la productividad y ofrecer mejores servicios”. Las empresas hacen uso de ella para “optimizar la utilización de los recursos y crear tanto modelos de negocio como estrategias de mercado que les permitan crecer, innovar y ser más competitivas”.

Sin embargo, no solo se trata de hacer dinero, como demuestra el servicio nacional de salud británico. La mejora de la productividad en los profesionales sanitarios puede ayudar a salvar vidas.

Examinemos más a fondo las ventajas clave de la informática en la nube.

Principales ventajas de la nube en cuanto a productividad

– Un departamento de TIC más eficiente, ya que la parte más pesada del trabajo se externaliza a un proveedor.

– La colaboración más fácil y eficaz con las aplicaciones en la nube. Las herramientas de sincronización y uso compartido de archivos permiten a los equipos trabajar en remoto y de manera segura con la misma versión de un documento, lo cual resulta más eficaz que utilizar el correo electrónico.

– Más opciones: la informática en la nube abre un nuevo mundo de posibilidades en forma de aplicaciones que ayudan a mejorar la productividad, como los sistemas de ERP o CRM, el software de contabilidad y la ofimática.

 – La eficacia y rentabilidad de los sistemas de TIC  crecen porque los recursos informáticos se pueden escalar o rebajar acorde con la demanda.

– Los empleados pueden trabajar desde cualquier lugar y con cualquier dispositivo. De esta manera, se obtiene una mayor productividad y se genera un entorno de trabajo más cómodo y flexible. Los trabajadores contentos suelen ser más productivos.

– Por último, la informática en la nube permite manejar big data, ya que proporciona las herramientas y la potencia informática necesarias para analizar grandes conjuntos de datos e impulsar el crecimiento, la innovación y la creación de nuevos servicios.

Aunque la informática en la nube puede dar lugar a estas indudables ventajas, cabe destacar que no es un remedio milagroso para las empresas que tienen dificultades para mejorar la eficacia y la productividad. Por ello recomendamos elaborar una lista de requisitos, realizar las comprobaciones que sean necesarias acerca de los proveedores y asegurarse de que las soluciones escogidas cumplen con los estándares internacionales de seguridad de la información. Recuerde que las transformaciones que incluye la informática en la nube también implican más requisitos normativos y más retos en el área de seguridad.

Dicho esto, un enfoque controlado y riguroso para un nuevo proyecto en la nube asentará unos cimientos lo bastante robustos como para lograr unos resultados excelentes en el futuro.

TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR...

La oficina de cara a 2020

Todo lo que necesitan saber las organizaciones del siglo XXI.