Los 5 errores más comunes acerca de la nube

Phil Muncaster

15/11/2016

La competitividad creciente del mercado presiona más que nunca a las empresas para hacer más con menos, generar crecimiento y ser más ágiles. Y, aun así, la nube (que es la respuesta a muchas de sus necesidades) sigue teniendo mala imagen, especialmente entre los propietarios de empresas. Es hora de despejar algunos mitos y dejar claro en qué puede la nube servir a las empresas.

Mito 1 – La nube conlleva más riesgos que la infraestructura existente

La nube no supone más riesgos de seguridad que los equipos físicos. Si los líderes de los departamentos informáticos examinan adecuadamente a sus proveedores, sabrán dónde se encuentran los problemas de seguridad. Los proveedores deben ser capaces de proporcionar información exhaustiva acerca del almacenamiento y protección de los datos. Los mejores proveedores de servicios en la nube (CSP, por sus siglas en inglés) a menudo cuentan con un estándar de seguridad mejor que las empresas. No en vano se ganan la vida con ello y la ciberseguridad se está convirtiendo en un factor diferenciador en el sector.

Mito 2 – Escasa fiabilidad 

Está claro que la productividad puede verse afectada si se producen fallos en el servicio, y tanto la nube como los equipos físicos sufren problemas de este tipo de vez en cuando. Sin embargo, si se planifica por adelantado, se puede contar con copias de seguridad en múltiples ubicaciones en la nube, que además mejorarán la disponibilidad de datos mediante la redundancia. Los buenos proveedores de servicios en la nube garantizan información y máxima visibilidad sobre todo lo que ocurre en caso de problemas o interrupciones del servicio.

Mito 3 – La nube cuesta mucho dinero

Lo cierto es que pasarse a la nube puede suponer un ahorro en muchos ámbitos. Permite aumentar o reducir recursos, con lo que se evita pagar por servicios innecesarios, así como planificar de forma más efectiva y precisa y predecir fácilmente su coste; no conlleva grandes inversiones de capital por adelantado; y, por último, su plantilla será más productiva y, su negocio, más ágil.

Mito 4 – La nube nos arrebata el control

En función del modelo escogido (SaaS, PaaS o IaaS), el control de la infraestructura informática dependerá en mayor o menor medida de un tercero. Sin embargo, realizando las averiguaciones adecuadas se evitan las preocupaciones futuras sobre el ANS de su proveedor. Lo cierto es que un proveedor fiable le facilitará un control exhaustivo de su entorno en la nube. De hecho, las multinacionales con presencia en todo el planeta tienen mucho más control sobre sus plantillas gracias a la nube, siempre que cuenten con conexión a Internet. La flexibilidad y la agilidad mejoran mucho gracias a la nube: es más rápida, sencilla y barata que las antiguas soluciones físicas.

Mito 5 – La nube está en pañales

En realidad, la industria crece a un ritmo acelerado. Para quienes creen que es algo reciente, es importante señalar que la nube existe en su formal actual desde mediados de la década del 2000. Una vez más, encontrar al proveedor idóneo para las necesidades de cada empresa dependerá de la capacidad de ésta de gestionar riesgos y hacer averiguaciones.

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