Todas las miradas puestas en el Reino Unido: lo que el mundo puede aprender de las fintech británicas

Brid-Aine Parnell

22/04/2016

Gran Bretaña es la capital mundial de la tecnología financiera, y aunque sus organizaciones florecen gracias a la financiación para nuevas empresas y el régimen normativo ayuda, siempre hay maneras de mejorar. 

En agosto de 2014 el ministro de Hacienda del Reino Unido, George Osborne, anunció la intención del gobierno de hacer del país la “capital mundial de las fintech”. A juzgar por lo que apunta un estudio reciente encargado por el Ministerio de Hacienda británico, de momento están consiguiéndolo. El informe EY UK FinTech: On the cutting edge, recientemente publicado, afirma que el Reino Unido es el centro mundial en el ámbito tecnológico-financiero, pero que aún debe hacer mucho más para afianzar su posición.

El informe comparan los diferentes centros líderes del sector como Nueva York, California, Hong Kong, Alemania, Australia, Singapur y el Reino Unido en cuatro categorías: acceso al talento, entorno normativo, disponibilidad de capital para las startups y scaleups y demanda de los clientes finales.

Gran Bretaña, en cabeza

EY calcula que el sector de las fintech en el Reino Unido facturó más de 8300 millones de euros en 2015 y dio empleo a 61 000 personas, lo que equivale aproximadamente a un 5% de la fuerza laboral de todo el sector de servicios financieros.

“Hay más personas trabajando en empresas fintech en el Reino Unido que en Nueva York, o que en Singapur, Hong Kong y Australia juntas. El Reino Unido siempre ha tenido un sector de servicios financieros considerable. Sin embargo, gran parte del reciente éxito del sector fintech británico debería atribuirse a un ecosistema funcional y bien tratado”, afirma el informe.

A pesar de que es en California donde hay más capital disponible para la inversión en fintech, el Reino Unido también ofrece fondos para las empresas que están empezando, lo que generó alrededor de 524 millones de libras en inversiones en 2015. La posición de Londres como capital financiera mundial también garantizó una fuerte demanda de tecnología aplicada a la economía dentro del país.

Sin embargo, Gran Bretaña ha destacado por contar con el entorno más sólido en lo que respecta a los reglamentos que afectan a las fintech, con un régimen normativo en el que las empresas encuentran gran apoyo.

Según declara el informe, “la solidez del entorno de las políticas del Reino Unido se debe a la accesibilidad y la calidad del apoyo de la Autoridad Británica de Conducta Financiera (FCA), a unos incentivos fiscales eficaces y a numerosos programas gubernamentales diseñados para promover la competencia y la innovación, lo que sirve de acicate indirecto a las fintechs”.

En general, el ecosistema fintech del Reino Unido ha sido el mejor valorado en el informe, si se tienen en cuenta las cuatro categorías. California, Nueva York y Singapur aparecen a continuación, después Alemania, Australia y por último Hong Kong.

Mantener el liderato

Pese a todo, la ventaja del Reino Unido solo le aporta un ligero margen, y tiene mucho por hacer si desea mantener la prosperidad de su sector fintech.

EY recomienda que las iniciativas del gobierno, como las derivaciones obligatorias desde los bancos a fuentes de financiación alternativas para pymes se aceleren en la fase de asesoría. El informe también sugiere que se refuerce la posición progresista global de la FCA y especialmente su sección de innovación y que se proporcione apoyo empresarial práctico a las startups del sector.

El Reino Unido debe fortalecer también su reserva de talento, mejorar el acceso a capital de crecimiento y fomentar la demanda promocionando la adopción de soluciones fintech entre los organismos estatales, los consumidores y el sector financiero.

Gran Bretaña va por delante en el ámbito de las fintech con Londres está a la cabeza, pero otras regiones le pisan los talones. El gobierno británico debe mantener la atención en el sector si quiere mantenerse en esa posición.

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