La transformación digital empieza por los empleados

Clare Hopping

20/02/2017

Una estrategia de transformación digital puede transformar la propia empresa. No obstante, hay que asegurarse la aceptación de los empleados antes de invertir en las herramientas y servicios requeridos.

La cultura de la organización es fundamental para el éxito de la transformación digital de una empresa, y es importante recordar que los empleados son una parte fundamental de esa cultura. Si los empleados no están satisfechos con la manera en que funciona la empresa, es improbable que respalden grandes cambios como la transformación digital.

Solo una vez que se cuenta con el respaldo de la plantilla la organización tendrá la energía necesaria para que los cambios planificados sean un éxito. A continuación exponemos cómo implicar a los empleados para que respalden su visión de transformación digital de manera que su empresa tenga todo lo necesario para crecer.

¿Qué quieren tus empleados?

Antes empezar a buscar soluciones para que en su empresa se conozca mejor lo digital, hay que empezar desde el principio y averiguar qué tareas resultan engorrosas a los empleados. ¿Hay procesos que necesitan más tiempo del que deberían o provocan quebraderos de cabeza a diario?

Recabar esta información garantizará que te centres en digitalizar las partes de la empresa que lo necesitan y puede contribuir a resolver problemas a los que los empleados se enfrentan habitualmente, lo que conlleva un incremento de los niveles de satisfacción laboral.

Una vez que se embarque en el proceso de planificación previo a la implantación de la transformación digital, es fundamental que mantenga abiertas las líneas de comunicación e invite a todo el que forme parte de la organización a hacer sugerencias e identificar herramientas que puedan agilizar las prácticas laborales.

Esfuércese también por establecer conversaciones bilaterales cuando elija a los proveedores de soluciones informáticas. Los responsables de la toma de decisiones deben estudiar en profundidad todas las recomendaciones e invitar a los proveedores a que hagan demostraciones a los representantes de todos los departamentos. Pida opiniones sinceras durante todo el proceso.

Tómeselo con calma y proporcione formación

No trate de acelerar el proceso de digitalización solo porque otras empresas lo estén haciendo más rápido. Una estrategia bien implementada es más importante que la rapidez. Si presiona demasiado al personal, se saturará, especialmente los que estén menos familiarizados con la tecnología actual. Planifique la implementación de modo que se divida en etapas claras. De también tiempo a los empleados para que se acostumbren a cada etapa antes de pasar a la siguiente.

Además de comprar licencias de software que harán posible que la empresa trabaje de forma más productiva, puede que deba invertir en la propia infraestructura para impulsar la eficiencia, ya sea en la nube, en las instalaciones o con sistemas híbridos.

La pregunta más importante que se debe uno hacer es la siguiente: ¿qué sucede si nadie usa la tecnología porque no la conocen o no entienden cómo mejorará su vida laboral? La respuesta es que el proyecto entero pasa a ser una pérdida de tiempo y dinero.

Por esta razón es tan importante que los empleados estén implicados desde el principio.

Puede que la formación, al principio, incremente los costes de inversión, pero a largo plazo será beneficiosa de cara a los beneficios, especialmente cuando aumente la productividad de los empleados.

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