Cuatro cualidades esenciales de la empresa innovadora

Lawrence Jones

13/06/2017

Infraestructura convergente, la nube, análisis de big data e informática que mira al futuro: estas son las bases de una empresa de vanguardia. ¿Está usted preparado?

Según el informe The Future-Ready Enterprise (la empresa preparada para el futuro), publicado por IDC el año pasado, solo el 16% de las firmas del Reino Unido se pueden calificar como «creadores de futuro», es decir, empresas que definen activamente el futuro de sus negocios en lugar de hacer lo que otros dictan.

El estudio describe cómo las denominadas empresas preparadas para el futuro planifican y se anticipar a los cambios que se producen en el ámbito empresarial, aprovechando el potencial de la tecnología para desarrollar estrategias que les lleven al éxito en el nuevo entorno. Habiendo entrevistado a más de 2.500 empleados informáticos con mucha experiencia de organizaciones de todo el mundo, el informe describe cómo planifican las empresas de cara al futuro y cómo utilizan la tecnología para generar una ventaja competitiva sostenible.

Las organizaciones que tienen la vista puesta en el futuro y cuentan con un plan estratégico en relación con sus necesidades informáticas tienden a ver a más clientes satisfechos y un nivel más alto de captación y ventas. Las empresas preparadas para el futuro disfrutan además de excelentes resultados tanto en ingresos y beneficios como en la productividad de sus empleados.

Si desea que su empresa esté preparada para el futuro, le invitamos a seguir las siguientes pautas:

1) Ampliar la capacidad de su infraestructura informática

La convergencia informática, los sistemas integrados y la computación unificada significan prácticamente lo mismo: combinar la computación, el almacenamiento y las redes en un centro de recursos compartidos que pueda implementarse rápidamente.

Una manera sencilla de definir la convergencia informática es verla desde la perspectiva del usuario. Todo usuario quiere tener sus programas, redes y almacenamiento de datos en el mismo lugar, y aparte de eso no les importa su configuración.  Se trata de desmontar los silos y facilitar a las empresas la puesta en marcha de nuevas soluciones con rapidez. Y aquí hablamos de horas, no de días ni semanas. Una de las ventajas de la informática convergente es que viene ya empaquetada, optimizada y lista para entrar en funcionamiento inmediatamente.

«Una organización preparada para el futuro siempre está ampliando la capacidad de su infraestructura informática y sus aplicaciones, a la vez que persigue nuevas prácticas organizativas en el ámbito informático», afirma Ricky Thomas, empresario informático, fundador y director ejecutivo de la herramienta de inteligencia empresarial Truedash.

2) Confianza en la nube

Numerosos usuarios de toda Europa han adoptado el uso de la nube con éxito: el Cloud Industry Forum (CIF) afirma que el 84% de las empresas británicas la utilizan al menos para algunos de sus procesos. La tendencia a adoptar esta nueva tecnología da muestras de seguir creciendo ahora que las empresas están preparadas para trasladar toda su computación a la nube, dado que cada vez confían más en su rendimiento, solidez y seguridad.

«Gracias a su rendimiento y escalabilidad, todo se guarda en la nube», explica Thomas, cuya plataforma escalable y herramienta de datos se ejecuta entera en la nube. Aparte de facilitar unas prácticas laborales mejores y más eficaces, la nube tiene capacidad para mucho más.

Peter Ruffley, director de la empresa de análisis de big data Zizo, coincide con Thomas y opina que la nube «es el modelo colaborativo que impulsará el auténtico valor incremental de las empresas».

Muchas firmas no necesitan que les repitan que la nube es el futuro, pero el mero traslado de procesos a este entorno no es suficiente para los creadores de futuro: estos buscan adaptarla al uso que se quiera dar.

3) Aprovechar el potencial del big data

En la actualidad no es suficiente con tener acceso a datos. Las organizaciones deben explotar su potencial a todos los niveles y adoptar el enfoque que Thomas describe como «centrado en los datos» para poder interpretar correctamente la información que se les presenta y obtener así ideas útiles.

«El modelo de análisis en la nube es muy atractivo», manifiesta Ruffley. «Hoy las organizaciones tienen la oportunidad de explorar estos nuevos recursos de datos con una inversión mínima y obtener así acceso tanto a la tecnología como a los expertos en datos que necesitan para organizar sus actividades por prioridades e identificar nuevas corrientes de datos».

El potencial del big data se aprovecha cuando se gestiona desde un punto de vista estratégico. Cuando preguntamos a Thomas qué necesitan las empresas para sacar el máximo partido de los macrodatos, responde sin dudar: «En primer lugar deben considerar cuáles son los indicadores clave de rendimiento que conciernen a cada departamento y cómo estos repercuten en los que conciernen a la empresa en su totalidad».

4) Adoptar una cultura de cambio

Los creadores de futuro deben equilibrar los factores fundamentales sólidos de la práctica empresarial con la capacidad y disposición de asumir riesgos. Durante la última década, el mundo tecnológico ha experimentado una transformación inconmensurable y no da muestras de parar, con reconocimiento de voz, aprendizaje automático e inteligencia artificial, sin olvidar que el Internet de las cosas promete cambiarlo todo aún más.

«Las organizaciones preparadas para el futuro no solo reaccionan rápidamente a los cambios en el mercado, sino que también tienen más poder de cambiarlo por sí mismas», declara Thomas, haciendo referencia a que los creadores de futuro de hoy pueden convertirse en los segundones de mañana si no crean una cultura de cambio.

Las empresas deben elegir las soluciones adecuadas para cada problema, lo que al fin y al cabo consiste en tener una buena estrategia, una buena dirección y una buena dosis de sentido común. Necesitan además flexibilidad y capacidad de adaptación para responder rápida y eficazmente a las condiciones del mercado. En este sentido por lo menos, el futuro no parece tan diferente del pasado.

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