Tendencias en centros de datos: 2016 visto desde dentro

Tikiri Wanduragala

10/12/2015

¿Cómo se están desarrollando las cosas en el sector de los centros de datos de cara al año que viene? Tikiri Wanduragala, asesor sénior de sistemas de servidores x86 para EMEA de Lenovo, da a Think Progress un punto de vista desde dentro.

A estas alturas quizá hayan leído mis reflexiones sobre lo que ha ocurrido en el ámbito de los centros de datos en 2015. En ellas mencioné concretamente que ha habido un énfasis en la gestión, la seguridad y el consumo energético. Además señalé que resumir lo que ha ocurrido en un año cualquiera es siempre difícil en un sector en el que los cambios normalmente tardan unos cuantos años en madurar.

La verdad es que este mismo principio se puede aplicar al hecho de mirar al futuro: 2016 será, creo, otro año de evolución y no de revolución. Algunas tendencias nos cogerán por sorpresa, sin duda, mientras que otras no podrán cumplir las expectativas que anunciaban, pero en general creo que 2016 supondrá una continuación de las tendencias que hemos visto surgir en los últimos años.

Creo que la tendencia dominante en los siguientes 12 meses o así será la idea de la definición por software. Esto implicará la escisión con respecto al hardware.

Voy a darles un ejemplo del sector de la música. Ya tengo una edad, así que la primera música que compré estaba grabada en discos de vinilo. Para reproducir la música, hacía falta el disco. Por tanto, un disco es un ejemplar de una música determinada, al igual que lo es un CD. Había todo un sector mercantil dedicado a estos dispositivos, no a la música en sí. Sin embargo, el valor real estaba en la música, por supuesto, y en cuanto se pudo separar del objeto físico (pensemos en el momento en el que el primer reproductor portátil de MP3 salió al mercado) el sector sufrió un shock.

Creo que el sector de los centros de datos ahora se va aproximando a ese mismo punto. En la actualidad tenemos dispositivos de almacenamiento en los que la inteligencia está en el propio dispositivo. ¿Pero qué ocurrirá si separamos la inteligencia del dispositivo? Pues que nos quedaremos con un aparato muy básico. Esto está ocurriendo ya en el sector de las redes. Hoy contamos con interruptores inteligentes. ¿Pero qué ocurre si nos quedamos con el interruptor básico y sacamos de él toda la inteligencia?

La pregunta mágica, pues, es la siguiente: ¿Dónde se ejecuta todo esto? Por supuesto, el software necesita hardware en el que ejecutarse. Se ejecutará en los servidores, lo que nos llevará a un mundo más centrado en los servidores. El software se traslada a los servidores porque es ahí donde se ejecutan las aplicaciones, y la idea es acercarse a las aplicaciones.

Es importante destacar que cuando hablo de aplicaciones no solo me refiero a Microsoft Word, PowerPoint, etc. Piénsenlo desde esta óptica: si un cliente quiere acceder a la banca por Internet, será necesaria una aplicación. Dicha aplicación debe contener diferentes características, incluyendo las de seguridad, acceso web y conexión a una base de datos que contenga información sobre la cantidad de dinero que tiene el cliente en su cuenta. A esto nos referimos como aplicación, a un conjunto completo de recursos, servicios, etc., que producen el resultado final que desea el cliente.

Ese es otro motivo por el cual todos estos silos deben descomponerse, como ya mencioné en mi artículo sobre tendencias para 2015. Debe existir una coordinación entre diferentes grupos y capacidades dentro del sector: el sitio web, la seguridad, los servidores, las bases de datos, etc. Esto no puede llevarse a cabo en silos. Las empresas que han rendido bien durante los últimos años son las que han descompuesto correctamente estos silos.

A medida que se desarrollan estas tendencias, lo que se vuelve absolutamente esencial es la gestión y el control. Aquí, en Lenovo, hemos invertido mucho en un producto denominado XClarity, que gestiona la infraestructura pero, lo que es más importante, traslada la información de gestión al hipervisor. Está muy centrado en el hardware.

Esto permite gestionar este tipo de cosas a un nivel más alto. Y cuanto más alto sea el nivel, mejor.

Permítanme otro ejemplo: En un coche, el sistema de frenado puede tomar decisiones en base a la velocidad de las ruedas, pero es más sensato trasladar esa información al conductor, que tiene una visión más general, y puede tomar una decisión mejor, o al menos diferente. Ahí es donde nos hemos centrado con XClarity: gestionemos el hardware y traslademos la información hacia arriba, a los motores de decisión.

Así que, en este mundo definido por software, saber dónde está todo y cómo funcionan las cosas es crítico. No solo es deseable, sino necesario.

Este es un cambio fundamental en el sector de los centros de datos. El centro de datos, tradicionalmente, era una biblioteca, un repositorio de información en el que la empresa controlaba los datos creados y gestionaba su distribución. Ahora, en este nuevo mundo de computación en la nube y diferentes flujos de datos, existe la necesidad de abrir el centro de datos y darle una extraordinaria flexibilidad.

Es un desplazamiento desde el centro de datos convencional hacia algo más parecido a un centro de información, lo que requiere un razonamiento completamente nuevo. Debe subrayarse lo más importante, que es la aplicación. Ahí es donde se encuentra la lógica del negocio. Las grandes empresas basadas en Internet comprenden esto y ya piensan en los centros de datos de una manera diferente a la tradicional.

El resto del sector está empezando a adoptar también este punto de vista. Y este cambio no hará más que acelerarse en 2016.

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