Gestión de sistemas: claridad en el centro de datos

Tikiri Wanduragala

05/09/2016

Tikiri Wanduragala, asesor sénior de sistemas de servidores x86 para EMEA, escribe para Think Progress sobre un tema importantísimo del que se habla poco: la gestión de sistemas en los centros de datos.

Este mes quiero abordar un tema que ya he mencionado un par de veces sin entrar en detalles. XClarity es nuestro producto de gestión de sistemas, y lo mencioné al hablar sobre la ecología en los centros de datos y en mi artículo sobre las tendencias de 2016. Lo que quiero hacer hoy es arrojar un poco más de luz sobre el tema en general y sobre XClarity en concreto.

Los comienzos

En pocas palabras, la gestión de sistemas trata del control de un servidor individual o de varios. Históricamente, todo comenzó cuando los clientes empezaron a interesarse por el TCO (coste total de propiedad, o «total cost of ownership», en inglés). En aquel momento, los fabricantes se asustaron porque hasta entonces nunca habían pensado en ello. Su función había sido hacer las cosas más deprisa y por menos dinero.

Así pues, empezaron a desarrollar pequeños programas de software de gestión de sistemas con el fin de mejorar el coste total de propiedad. La razón era que, en muchos mercados, como Europa y EE UU, el factor que más contribuye al coste total de propiedad es la mano de obra, es decir, las personas. Por eso, si se puede simplificar este elemento, reduciendo por ejemplo su carga de trabajo, las cifras de TCO mejoran considerablemente.

Simplificar el monstruo

Así pues, la gestión de sistemas nació de un pequeño programa que fue creciendo hasta convertirse en las gigantescas herramientas de gestión de sistemas actuales. La gente quería más funciones, y se añadieron, por lo que el sistema se convirtió en algo aparatoso e impracticable. Reduce el TCO, en efecto, pero a costa de grandes costes indirectos, como la complejidad que entraña o el tiempo que lleva su aprendizaje.

En Lenovo adoptamos un enfoque radical, fruto del cual es XClarity. El razonamiento fue el siguiente: cuando se estudió la gestión de sistemas por primera vez, no había nada en el mercado, por lo que hubo que inventarlo. Ahora las cosas han cambiado. El mercado ha madurado y la tecnología de la virtualización, por ejemplo, está a la orden del día: de hecho, lleva a cabo muchas funciones administrativas por sí solas. Por lo tanto, ¿por qué no combinar los dos elementos?

Creo que es justo afirmar que XClarity resume cómo concibe Lenovo los servidores. Es un producto con un objetivo muy concreto y claro: administrar nuestro hardware. Se trata de un sistema de gestión sin agentes, lo que evita tener pedacitos de código por todas partes y hace las tareas mucho más sencillas para todos.

Tiene unos criterios muy sencillos y bien definidos: administrar el hardware. No poner puertas al campo, por decirlo así.

El ejemplo del coche

Otro elemento importante es que transmite la información a un sistema de gestión de más alto nivel, que se encuentra en el hipervisor de la capa de virtualización. Lo que esto significa es que el cliente no tiene que aprender dos cosas distintas. Si está contento con usar solo las herramientas administrativas de Microsoft, VMware o la que sea, puede gestionar el hardware de Lenovo por medio del que prefieren, ya que Xclarity se integra con las capas administrativas que hay sobre él.

Por ejemplo, si su coche tuviera un sistema de gestión exclusivamente para las ruedas izquierdas, seguro que lo haría extremadamente bien. Las haría girar más rápido, reduciría el desgaste y en general las optimizaría, pero si solo se encargara de las ruedas izquierdas, las derechas se estropearían.

Sería mucho mejor si, por ejemplo, tuviéramos un sistema de gestión que trabajase con todos los elementos: las cuatro ruedas, el motor, la caja de cambios, etc. Lo que quiero decir es que cuanto más alto sea el nivel en el que se toma una decisión, mayor y más realista será el valor derivado de la misma.

Existe un tercer elemento de XClarity que quiero mencionar. Tiene una API basada en REST, por lo que se puede programar. Otro de los problemas presentes en muchos sistemas de gestión es que los clientes suelen quejarse de que «no hace esto o lo otro». Pues bien, con XClarity uno puede escribir su propio código, lo que permite gestionar los servidores del modo que quiera.

Las implicaciones de todo esto para los directores informáticos

Cuando hablo con los clientes después de un proyecto de instalación, ya sea de virtualización o de centro de datos, les pregunto qué cosas habrían hecho de forma distinta y en qué habrían invertido más tiempo. Creo que un 99 % diría que en el ámbito de gestión o el control del sistema. Este es un factor que se suele ignorar y que a menudo se convierte en un defecto de construcción. Determina el nivel de eficacia en la ejecución de operaciones, porque se puede medir.

Ahora, cuando instalamos soluciones con software o hardware de otros fabricantes, XClarity es el pegamento que integra todos los elementos. Esto es muy importante porque el centro de datos es, probablemente, el entorno más complejo de una empresa. Por eso, cuanta más información se pueda cosechar, se tendrá más control y más oportunidades de solucionar situaciones complejas.

Cualquier cosa que pueda mejorar la productividad es una auténtica ventaja para un director informático. Y eso es precisamente lo que hace Xclarity: optimizar el trabajo humano simplificando la complejidad inherente a los centros de datos.

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