El mercado actual y su impacto en los centros de datos

Tikiri Wanduragala

25/05/2017

“Lo que nos da problemas no es lo que no sabemos, sino lo que estamos seguros de saber, pero que no es así”. No se sabe a ciencia cierta si Mark Twain fue el autor de esta cita, pero, con independencia de quién la dijese, su significado refleja perfectamente los desafíos a los que se enfrentan los directores de IT y los gestores de centros de datos.

En los próximos meses se prevé una transformación del mercado de los servidores y los centros de datos. Se lanzarán nuevas tecnologías, productos y servicios que cambiarán la forma de utilizar las soluciones informáticas. Para comprender estos nuevos productos y servicios, es necesario analizar la dinámica general del mercado, a fin de conocer los retos que se les presentan a los directores de TIC y a los gestores de centros de datos.

No hay que ser muy avispado para percatarse de que el volumen de datos que se mueve por el mundo está creciendo exponencialmente. Las prestaciones y capacidad de los dispositivos, la mejora de la accesibilidad y el incremento en el uso de los datos son los desencadenantes de este crecimiento. Algunos analistas del sector creen que gracias a estos factores los datos se sextuplicarán de aquí a 2020.

La cuestión es que hay que procesar estos datos en servidores integrados en centros de datos sean públicos o privados. Esto plantea nuevos desafíos a los centros de datos tradicionales, cuyo diseño se ha basado en la premisa de que la empresa u organización es la que determina la estructura, volumen y accesibilidad de los datos.

Imagínese que existe un “océano” de datos en Internet que contrasta con las “charcas” de que disponen las empresas y organizaciones. A diferencia de los datos tradicionales con los que operan los sistemas empresariales, este “océano” está desestructurado y la utilidad real de la mayoría de los datos es reducida o inexistente. Por ejemplo, habría que clasificar millones de imágenes para recopilar datos concretos que aporten información útil sobre el comportamiento de un cliente o sus hábitos de consumo.

Las expresiones de moda

El big data, el análisis de datos y la inteligencia artificial (IA) solucionan la parte técnica del problema aportando las herramientas necesarias. Aun así, solemos concentrarnos demasiado en el término de moda «big data» y no nos damos cuenta de su valor intrínseco. Desde el punto de vista de la empresa, los macrodatos sirven para proporcionarnos una visión más precisa de la clientela actual y sus formas de actuar, así como información sobre futuros clientes potenciales.

Ocultas tras este caos de datos en constante crecimiento se encuentran las aplicaciones que, según mi opinión, son las piezas clave de los centros de datos. De la misma forma que la aplicación de mapas de su teléfono contiene el algoritmo que le ayuda a llegar del punto A al punto B, una aplicación empresarial debe integrar el algoritmo que hace posible llevar a cabo operaciones mercantiles, desde reservar un billete de avión a realizar una transacción bancaria.

Para cambiar los procedimientos de la empresa, hay que modificar la aplicación, y al mejorar el rendimiento de la aplicación, se mejora también el del proceso empresarial en cuestión.

Las aplicaciones están cambiando: de ser herramientas rígidas y basadas en la estructura de cada organización están pasando a ser a sistemas flexibles y dinámicos cuya esencia viene determinada por el uso que hacen de ellas los usuarios finales. Esta situación hace más complicado el trabajo de los directores de TIC o los gestores de centros de datos. Hay que continuar manteniendo y actualizando las aplicaciones tradicionales que de las que depende el funcionamiento de la empresa, y al mismo tiempo crear el entorno adecuado para los nuevos tipos de aplicaciones.

En muchos casos, al no existir una infraestructura adecuada para responder a estas nuevas demandas, los equipos de desarrollo utilizan sistemas en la nube pública para desarrollar y alojar las aplicaciones. Esto provoca más de un quebradero de cabeza cuando los departamentos informáticos responsables de los centros de datos no controlan los presupuestos de TIC y se pasan por alto las medidas de seguridad, respaldo y recuperación ante desastres.

Cómo mejorar los centros de datos sin acabar con ellos

La informática en la nube ha transformado por completo la informática empresarial. Para hacernos una idea de lo que nos depara el futuro hay que estudiar cómo ha afectado a los centros de datos en los últimos cinco a ocho años.

Desde el momento en que irrumpió en el escenario empresarial, la informática en la nube se anunció como el fin de los centros de datos corporativos. A partir de ahora, todo se alojaría en un par de centros de datos del tamaño de ciudades —y con el mismo consumo de energía— y se acabó. Sin embargo, la realidad ha resultado algo diferente. Al principio, su capacidad era suficiente para máquinas virtuales muy básicas, no para aplicaciones empresariales de envergadura. Además, algunas organizaciones y administraciones públicas empezaron a preocuparse por la ubicación y seguridad de los datos de sus clientes. Esta reacción obligó a los proveedores de la nube a evolucionar y ofrecer almacenamiento a nivel regional y local, además de ampliar su oferta con el fin de alojar entornos de aplicaciones más complejos. No obstante, esto no resuelve el problema de las organizaciones que quieren controlar totalmente sus aplicaciones y datos, lo cual se está convirtiendo en una verdadera necesidad debido al aumento de los casos de ciberataques organizados, robos de datos y virus ransomware.

Dada esta situación, el modelo de nube híbrida se plantea actualmente como la mejor forma de afrontar el futuro. Su implementación es sencilla y reúne tanto las ventajas de una nube pública como las medidas de seguridad y control de un centro de datos clásico. Además, permite acceder a la nube pública en caso de necesitar más rendimiento o capacidad. Cabe apuntar que este tipo de nube se centra en las aplicaciones y se basa en productos de proveedores de aplicaciones tradicionales como Microsoft, SAP e IBM, empresas con una sólida trayectoria en el desarrollo de centros de datos para empresas.

¿Qué papel desempeña Lenovo en este panorama?

A la hora de elegir Lenovo como proveedor de infraestructuras de centros de datos, los clientes valoran tres factores importantes.

El primero son los acuerdos de colaboración. Dado que Lenovo no incluye entre sus ofertas hipervisores o aplicaciones, tiene total libertad para asociarse con los mejores proveedores durante la fase de desarrollo de sus productos. La colaboración a largo plazo con SAP es una prueba de ello. Durante muchos años, SAP no solo ha elegido nuestros servidores para el desarrollo de su producto SAP HANA, sino que también los ha utilizado para diseñar tres sistemas SAP HANA basados en la nube. Como consecuencia de ello, Lenovo es hoy el líder del sector con su oferta de soluciones SAP HANA en todo el mundo, abarcando más del 50 por ciento de la cuota de mercado.

El segundo factor tiene relación con la transformación que se está produciendo en el sector de los centros de datos. Lenovo carece de soluciones heredadas que proteger en las áreas de redes y almacenamiento, que son las están sufriendo los cambios más significativos. Por eso mismo, somos capaces de evolucionar con la celeridad que desean los clientes a la hora de adoptar las últimas tecnologías, cuya implementación puede alterar la estructura de costes de los centros de datos.

En tercer lugar, muchas de las nuevas tecnologías mencionadas en este artículo provienen de sistemas informáticos de alto rendimiento (HPC) y entornos webscale. A este respecto, Lenovo ocupa el segundo puesto de la lista TOP500 de superordenadores y las instituciones académicas más prestigiosas utilizan nuestros sistemas. Las universidades son los entornos informáticos más exigentes del planeta y Lenovo cuenta con la competencia necesaria para planificarlos, implementarlos y darles soporte. Junto a estas valiosas habilidades, aprovechamos los conocimientos adquiridos en estos entornos tan complejos, combinándolos con nuestra experiencia en las áreas de fabricación y logística. Todo ello persigue un único propósito: diseñar un modelo novedoso de sistemas de servidores.

Fundamentalmente, lo que quieren los clientes es lograr unos resultados diferentes que justifiquen su inversión en la futura infraestructura de centros de datos. Hay una cita que se suele atribuir a Einstein: “La locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”. Lenovo ofrece a los clientes una forma diferente hacer las cosas.

Visite el stand de Lenovo en la feria ISC High Performance 2017 que se celebra del 19 al 21 de junio en Frankfurt, Alemania. No solo tendrá la oportunidad de ver algunas de las plataformas HPC que nos han situado en el número 1 de Europa, sino que también será testigo de lo que está por venir.

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